Mazatlán

A Don José, ninguna puerta se le ha resistido en 50 años de cerrajero

Al comerciante le tocó el sueldo mínimo de los años  80,  que eran 35 pesos

Por  Carmen Paredes

A Don José, ninguna puerta se le ha resistido en 50 años de cerrajero(Foto: Víctor Hugo Olivas/EL DEBATE)

A Don José, ninguna puerta se le ha resistido en 50 años de cerrajero | Foto: Víctor Hugo Olivas/EL DEBATE

Mazatlán, Sinaloa.- La vida de José Ovalle Durán ha sido difícil. A base de mucho esfuerzo se convirtió  en un famoso cerrajero de Mazatlán. Gracias a sus habilidades, cualquier chapa o candado puede ser abierto.

Por más de 50 años se ha dedicado a esa actividad. Actualmente tiene 80 años y sigue atendiendo el negocio.

¡Bien! Te has suscrito a notificaciones

Configura y elige tus preferencias

A pesar de que la competencia aumentó, José Ovalle sigue con los mismos clientes, quienes en diversas familias y nuevas generaciones aún asisten al negocio.

El inicio

José aprendió el oficio solo observando a su cuñado. José perdió su empleo y su cuñado le ofreció trabajo, con el sueldo mínimo de 25 pesos.

Ovalle volvió a quedarse desempleado y pronto encontró trabajo en una frutería, con un sueldo de 35 pesos.

El dueño de la frutería lo apoyó a tal grado de buscarle raite con un trailero que surtía la fruta hasta México, para que José pudiera comprar con sus ahorros su primera máquina duplicadora y un tornillo.

Estas primeras herramientas del cerrajero tienen 53 años, y hasta la fecha trabaja con ellas.

Aunque tiene otras máquinas que adquirió después, le tiene mucho cariño a su primer material de trabajo.

Después de 12 años, José pudo adquirir su propio edificio. El  3 de enero de 1980 abrió la cerrajería Ovalle, ubicada por la calle Genaro Estrada, en la colonia Centro.

Con puras llavecitas compré el edificio y pude mantener a mi familia, expresó José Ovalle.

Libró la muerte

Ovalle mencionó que el año pasado estuvo cerca de morir. Por complicaciones  sufrió una operación a corazón abierto. Le cambiaron y repararon las válvulas del corazón y dos arterias.

Ovalle dijo que no tuvo miedo de morir. Antes de su operación le rezó a Dios y a la Virgen de Guadalupe como buen católico. Les pidió por sus hijos, pues eran su única preocupación.

Yo le pedí a Dios por mis hijos, y pedí que guiaran las manos de los doctores que me harían mi cirugía

El estar cerca de la muerte lo hizo reflexionar. Decidió que su trabajador más fiel, Julio García, se quede al frente de la Cerrajería Ovalle y continúe con el legado.

La receta

Hay muchas personas que siguen confiando en el trabajo de la Cerrajería Ovalle. José reveló que su receta secreta es atender bien a todos los clientes.

Hay personas que acuden a duplicar una llave o comprar algún candado, y estas le comentan que desde que estaban en la primaria Genaro Estrada, recuerdan que asistían con sus padres a la cerrajería, y vuelven por la atención y el buen recuerdo que genera volver con José Ovalle.

Para este hombre no existe ninguna puerta abierta y seguirá haciendo lo que le apasiona.

No te pierdas las últimas noticias

Suscríbete a las notificaciones y entérate de todo