Mazatlán

Ballenas llegan a la bahía de Mazatlán para reproducirse

La temporada de arribo de la especie jorobada inició el 8 de diciembre y finaliza el 31 de marzo 

Por: Nallely Medina

Ballenas llegan a la bahía de Mazatlán para reproducirse. Foto: Víctor Hugo Olivas

Ballenas llegan a la bahía de Mazatlán para reproducirse. Foto: Víctor Hugo Olivas|

Mazatlán, Sinaloa.- Tras una titánica travesía desde el Golfo de Alaska y las aguas marinas de California, las ballenas jorobadas arriban a la bahía de Mazatlán en busca del cortejo y su reproducción, que muestran a través de majestuosos saltos, aleteos y cantos a los visitantes que tienen la oportunidad de vivir esta experiencia única. 

Temporada 

Desde el 8 de diciembre al 31 de marzo es la temporada de avistamiento de ballenas en las aguas mazatlecas, en las que se pueden observar entre 500 a 800 ejemplares, aunque se han registrado más de mil por temporada.

La percepción del director general de Onca Exploraciones, Óscar Guzón Zataráin, es que en el Pacífico mexicano se ha tenido la visita de más ballenas en esta undécima temporada de expediciones que se realizan desde hace 10 años, una aventura que comenzó desde el 2 de febrero de 2006. 

La temporada pasada, la agencia de tours ecoturísticos y de investigación cumplió 10 años, en los que se han realizado más de mil 500 navegaciones en busca de ballenas y delfines, en las que participaron más de 10 mil personas. 

Ballenas llegan a la bahía de Mazatlán para reproducirse. Foto: Víctor Hugo Olivas

Además, se han logrado registrar más de 35 avistamientos de cetáceos y se ha recorrido un total de 36 mil millas náuticas (65 mil kilómetros), lo que equivale a dar la vuelta al mundo 1.5 veces alrededor del Ecuador, viajes que acumularon 5 mil horas de arduo trabajo, de las que 3 mil se han dedicado a la observación. 

El estudio del quinto mamífero marino más grande del mundo se realiza mediante la técnica de fotoidentificación de la pigmentación en las colas de ballenas, ya que cada una es diferente, lo que equivale a una huella dactilar. 

Se cree que alrededor de 8 mil ejemplares visitan las costas mexicanas de Baja California, Mar de Cortés, Golfo de California, costas de Sinaloa, Nayarit, Jalisco, Colima, Michoacán, Guerrero y Chiapas. 

Esto al venir de sus zonas de alimentación, que pueden ser en las costas de California, Oregon, Washington, Columbia, el sureste y golfo de Alaska o Mar de Bering, ya que alrededor de estos puntos existen más de 20 sitios de alimentación; posteriormente bajan a dos sitios de reproducción, que son las islas Hawai y el Pacífico mexicano. 

Una experiencia única

Mazatlán se ha convertido en un punto clave de cortejo y apareamiento en la búsqueda de aguas tropicales por la especie, que mide entre 14 y 16 metros y pesa más de 40 toneladas. 

En la bahía mazatleca se da la presencia de grupos de cortejo y hembras con crías, pero en su estrategia reproductiva, las hembras eligen a los machos de acuerdo con ciertos atributos que aseguren la supervivencia de sus vástagos, mientras que los machos cantan para atraerlas, como parte de una comunicación acústica que las hembras pueden escuchar a distancia. 

Ballenas llegan a la bahía de Mazatlán para reproducirse. Foto: Cortesía Onca Exploraciones

Los enormes visitantes ya no son un secreto que esconden las cálidas aguas de la ciudad, pues sus impresionantes saltos, aleteos y esos cantos hipnotizan a los turistas nacionales y extranjeros, que deciden llevarse la mejor postal de Mazatlán.  

Saúl Herrera, guía naturalista de Onca Explorations y egresado de turismo de la Universidad Autónoma de Hidalgo, comentó que esta experiencia en la que él colabora desde hace ocho años se queda muy marcada en la vida de las personas, sobre todo en niños y jóvenes, a los que se les habla de amenazas a la especie y su conservación. 

Especie vive afectaciones 

Karen Zepeda Borja, oceanóloga con maestría en ecología y pesquerías, dijo que el avistamiento de ballenas ayuda a conocer la biodiversidad de nuestro país, por lo que recomendó cuidarla al no depositar desechos de plástico en el mar, que causan fuertes impactos en la población de ballenas. 

Semarnat declaró a la Perla del Pacífico oficialmente como zona de observación de ballenas en el año 2010 de esta especie que está protegida desde 1967. 

El oceanógrafo Óscar Guzón añadió que el crecimiento del casco urbano de la ciudad representará una mayor cantidad de contaminación en los mares, además de que el incremento del tráfico marino que puede provocar el choque de ballenas con embarcaciones de gran calado que se suma al aumento  de ruido marino. 

Ballenas llegan a la bahía de Mazatlán para reproducirse. Foto: Víctor Hugo Olivas

Actualmente no existe un plan de manejo para la ballena jorobada en México, con lo que operadores turísticos buscan explotar la actividad al incrementarse los servicios desde hace tres años, y no todos siguen la Norma Oficial Mexicana 051, que establece lineamientos de la actividad y su cuidado, por lo que Guzón hizo un llamado a capacitarse.

La actividad pesquera también pasa por la ruta migratoria de la especie. Las redes de pesca les causan severos daños porque se les quedan enredadas en el cuerpo. Onca explorations pertenece a la Red de Atención de Ballenas Enmalladas (Raben), que coordina las acciones de protección, en coordinación con Secretaría de Marina, Profepa, Semarnat y Conaam. 

Desde hace cuatro años han recibido capacitaciones para desenmallar a las ballenas como programa de conservación. Una porción de los boletos de paseos ecoturísticos se destinan a proyectos de monitoreo, educación y difusión. 

En México, durante 2017 se tuvieron más de 20 registros de afectaciones por redes de pesca en ballenas, y en lo que va del año van cinco en diferentes lugares.

En cualquier momento podrían aparecer ballenas enmalladas en Mazatlán. El año pasado se tuvieron tres enmallamientos. 

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