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“Cuando deseas algo, una discapacidad no te lo impedirá"

A pesar de padecer un problema congénito conocido como huesos de cristal, Virginia Peraza lucha todos los días por sacar adelante a su hijo

Virginia, junto a su hijo José Carlos, su motor de vida. Foto: Yolanda Tenorio

San Ignacio, Sinaloa.- Virginia Peraza González es una joven madre originaria de Tecuala, Nayarit, quien nació con un problema congénito llamado osteogénesis imperfecta, más comúnmente llamado huesos de cristal, una enfermedad muy rara, pero sobre todo muy dolorosa, que afecta a los huesos. Puede ser hereditaria en un 50 por ciento o espontánea. 

Afronta adversidad

Virgina se crió con sus abuelos maternos y su madre, ya que su padre los abandonó cuando ella tenía solo 3 años de edad, pues nunca aceptó su discapacidad.

En ese entonces ella no entendía mucho la realidad, pues era muy pequeña.

“Mis abuelos me cuidaron con tanto amor e hicieron lo posible por sacarnos adelante a mi madre y mí. Viajé a Estados Unidos la primera vez cuando yo tenía 4 años, y así estuve yendo constantemente por atención médica. Aprendí algo de inglés. En agosto del 2001 me vine a Coyotitán para estudiar la prepa, así como a aprender de Projimo a hacer más independiente, realmente estoy agradecida con Projimo por todo el apoyo. Aunque actualmente ya no tengo mucha relación con este programa, no dejo de agradecer lo bueno que aprendí”, expresó. 

Mujer productiva

Actualmente trabaja en una mueblería como secretaria, y ha tenido la dicha de ser madre.

“Como toda mujer, yo tenía las ilusiones de tener un hijo, pero tenía miedo porque podía heredar la enfermedad a mis hijos, además de que iba a estar en peligro mi vida. Siempre supe esto, pero a pesar de todo, decidí correr el riesgo y encomendarme a Dios”.

Ella es una mujer de bajos recursos económicos, pero a pesar de eso se dice inmensamente feliz porque tiene al ser más hermoso que iluminará sus días hasta que muera: su hijo, José Carlos.

“El mensaje que yo les quiero brindar a todos los que quieran conocer mi caso es que en esta vida nada es imposible. Cuando realmente deseas algo de corazón, ni siquiera una discapacidad te lo podrá impedir”, concluyó.