Mazatlán

Debate detecta venta ilegal de medicinas ahora en Mazatlán

En Mazatlán, reporteros de EL DEBATE logran documentar la presencia de personas que ofrecen medicinas de forma ilegal en los tianguis de las colonias Benito Juárez y Flores Magón

Por  El Debate

Debate detecta venta ilegal de medicinas ahora en Mazatlán.(EL DEBATE)

Debate detecta venta ilegal de medicinas ahora en Mazatlán. | EL DEBATE

Mazatlán, Sinaloa.- La compraventa irregular de medicamentos en la vía pública y otros mercados alternativos es una consecuencia del desabasto en hospitales públicos, agudizado por los recortes al presupuesto federal para el sector de la salud, pero es también un problema en crecimiento ante la desarticulación de la Fiscalía General de la República para atender este tema que por ley le corresponde, y así lo señala el presidente de la Confederación de Colegios y Asociaciones de Abogados en México (Concaam), Ricardo Beltrán Verduzco.

El pasado 29 de mayo, EL DEBATE publicó un reportaje sobre la venta ilegal de fármacos afuera del hospital general de Culiacán, lo que alertó a las autoridades de Salud y a la Comisión Estatal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Coepris). Incluso, la SSA interpuso una denuncia el 5 de junio ante la Fiscalía General de la República (FGR) en contra de quienes resultaran responsables por la venta de medicinas sin registro.

Al día siguiente, los operativos de búsqueda facilitaron el decomiso de varias cajas de medicamento y la detención de tres personas implicadas en su venta en un tianguis en la colonia 21 de Marzo. Las personas y el fármaco fueron puestos a disposición de la FGR para que determinara el origen, la composición y las cantidades de la mercancía, aspectos que en la Secretaría de Salud dicen desconocer. Solo reafirmaron que —así como lo dijo el secretario Efrén Encinas— no se puede asegurar que el medicamento asegurado que trae inscrita la leyenda del sector de la salud sea robado, pues pudiera ser el mismo que entregan a los pacientes, pero tampoco se puede descartar que haya sido extraído de las bodegas, aunque esto deberá ser determinado por la autoridad.

µ Comercio ilegal en Mazatlán

En par de recorridos en Mazatlán por los tianguis de las colonias Benito Juárez y Flores Magón se logró identificar dos puntos de venta irregular de medicamentos. Previo a los recorridos, se identificó una publicación en redes sociales donde se vendía una caja de Celebrex (Celecoxib), un antinflamatorio indicado para el dolor en pacientes con osteoartritis, dismenorrea y artritis reumatoide, cuyo costo de una caja con treinta cápsulas de 200 mg oscila entre los 1264 y los 1244 pesos; sin embargo, la joven vendía la caja a 200 pesos.

Este mismo fármaco se buscó en los puestos del ambos tianguis. En el de la colonia Benito Juárez, sobre la calle se contactó a una señora que, debido a la amputación de ambas piernas, estaba postrada en una silla de ruedas. En cuanto el reportero entabló conversación con la señora, de inmediato un joven se acercó. Incluso, se le preguntó si tenían disponible Celebrex, y el joven dijo que se lo acababan de llevar. La señora le indicó al muchacho que se fijara en una mochila por si había más cajas, y mientras hacía la búsqueda, preguntó que cuánto se estaba dispuesto a pagar, a lo que el reportero respondió no tener mucho cash —con ese término—, y terminó ofreciendo cien pesos, oferta que la señora estaba dispuesta a aceptar, pero enseguida dijeron no tener la medicina, solo la caja, aunque admitieron que ya les habían comprado dos cajas.

Luego aseguraron que el próximo domingo llevarían más Celebrex al tianguis, incluso el joven sugirió acudir por él a la colonia Francisco I. Madero.

Entre las medicinas observadas en este punto de venta había Cinarizina, antihistamínico para el tratamiento de la apoplejía y la arteriosclerosis cerebral; alzoprim, empleado para el exceso de ácido úrico en el plasma sanguíneo; y el analgésico Renidac, entre varios más: bezafibrato, ácido acetilsalicílico y Glucobay.

En otro recorrido por el tianguis de la colonia Flores Magón, ubicado en un parque sobre la avenida Antonio López Sáenz, justo frente al mercado municipal de dicha colonia, fue localizado un puesto con un mayor número de medicamentos. Este era atendido por una mujer mayor que parecía conocer el efecto de cada medicina que ofertaba.

Aquí también se buscó el Celebrex, a lo que la señora respondió que ya se le había acabado, por lo que tenía que esperar a que un tercero le abasteciera más medicinas, pues sin saber que estaba frente a reporteros admitió que la distribución irregular «actualmente está difícil».

También explicó que personas que son recetadas con medicamentos en diferentes sistemas de salud públicos se los venden. Incluso, le dijo al reportero que si le daba el número de teléfono, le avisaría cuando le llegara la medicina deseada, pues confirmó que es una clave muy buscada por la ciudadanía.

En este lugar se identificaron medicamentos como el Blugat, indicado en el tratamiento de la epilepsia; el Puribel 300, para disminuir el ácido úrico en el plasma y en la orina; el Notinzalten, para el tratamiento de la presión arterial alta; y el Dobipro, recetado para el asma. También había Mometasona (aerosol nasal), Salmeterol con fluticasona (inhalador para la dificultad respiratoria), Discral (para las úlceras duodenales), Alopurinol (para contrarrestar el ácido úrico en el cuerpo), entre varios más.

µ Problema supera a la autoridad

El expresidente de la Federación de Abogados de Sinaloa, Ricardo Beltrán Verduzco, afirma que el «huachicoleo» de medicamentos no solo ocurre en Sinaloa, sino en varios estados del país, donde la autoridad es permisiva. También reconoce que la oferta de fármacos a través de internet ha agudizado el problema y amenaza con convertirse en una situación similar a la de la piratería, que superó a las autoridades desde hace años y se extendió por todas partes.

Sobre la venta de medicamentos a través de redes sociales, mercado alternativo para el que no existe un marco normativo, el presidente de la Concaam consideró que esta es una situación novedosa que ha tomado por sorpresa a las autoridades, pero añadió que se deben buscar los mecanismos para que no siga creciendo.

Advirtió incluso la necesidad de reformar el marco legal para combatir la compraventa en internet, pero agregó que mientras la autoridad siga siendo permisiva y la Fiscalía General de la República continúe desarticulada, los resultados seguirán faltando, porque para el combate de este problema en otros ámbitos sí existe un marco legal, pero no se está aplicando.

Luis Adrián Quiroz, director de la organización Mi Medicamento Ya, reconoció en entrevista para EL DEBATE que el mercado de las medicinas en internet está libre porque en México no existe una regulación, y esto es muy grave: «Desafortunadamente, en México no existe una regulación de la venta de medicamentos por Internet, y esto también limita mucho este proceso», insistió.

La presidenta de la Comisión de Salud en el Congreso de Sinaloa, Guadalupe Iribe Gascón, reconoció que a veces «por adquirir algo a bajo costo corremos el riesgo de que este medicamento empeore nuestra salud», pero añadió que para combatir esto se necesita que la ciudadanía denuncie cuando detecte un acto como este.

Admitió que en el caso de venta en línea es difícil acceder a esa información, por lo que llamó a la ciudadanía a que reporte estos casos.