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Denuncian tala inmoderada de higueras y huanacaxtles

 Los pobladores de la localidad Piaxtla de Abajo, en San Ignacio, señalan que debido a esta acción, los manantiales se agotaron

La tala inmoderada pone en riesgo flora y fauna. EL DEBATE

San Ignacio.- Habitantes del ejido de Piaxtla de Abajo denunciaron tala inmoderada de higueras, sauces y huanacaxtle, en las tierras de siembra, donde aseguran que desde hace cerca de 10 años, los propietarios de los predios los han cortado para ganar más terreno para sembrar, aunque aseguraron que la madera del huanacaxtle está siendo vendida en 5 mil pesos.

Preocupación por extinción de manantiales

Esta actividad, dijeron, ha estado terminando con los manantiales, pues aseguran que antes había al menos cinco en esta área, de los cuales no queda uno solo, debido a que están acabando con estos árboles. “Había un lugar donde le llamábamos el ojo de agua. El agua era tan pura y cristalina, que veíamos el fondo y los peces, nos bañábamos y veíamos cómo brotaba el agua, incluso de ahí bebíamos. Ahora eso solo quedó en el recuerdo”, expresó un de los vecinos.

Dijeron estimar que han sido cientos de árboles de estas especies los talados, en su mayoría higueras y el único encino que había.

“Eran hileras de higueras que se veían en las orillas de las tierras, pero ya son contadas las que quedan. Quienes las derriban lo hacen por tener más terreno de siembra, no sabiendo que se afectan pues entre menos árboles, menos agua hay, ya ni quiere llover.

“Además, la madera del huanacaxtle está siendo vendida, ya hay varios que están a punto de ser derribados, les van arrimando ramas secas al tronco, les prenden y ya quemado comienza a secarse. Tantos años para que crezcan y ellos en un instante los destruyen”, manifestó otro de los habitantes.

Piden presencia de Profepa y Semarnat

Señalaron como urgente la presencia de persona de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) y la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) para que pongan un alto a estas personas que están cometiendo este ecocidio solamente porque estas especies se encuentran dentro de sus predios, pues muchos de ellos ampliaron su terreno hasta 6 metros que no les correspondían e instalaron el cerco, por lo que dentro de su propiedad quedaron varios de estos árboles, muchos de los cuales ya fueron derribados.

Además señalaron que la higuera es el hábitat de la iguana vaqueta, la cual se podía ver por decenas en un solo árbol.

Estas llegaban a medir hasta 2 metros con todo y cola, pero a partir de que comenzó la tala, desaparecieron, al igual que las ranas rayadas, que eran de consumo humano.

Además, había lugares por donde corría el agua y se solían pescar mojarras, los cuales ya no existen.

Piden al comisariado ejidal, Jesús Salazar, su intervención ante las autoridades correspondientes, pues consideran injusto que se esté acabando con la riqueza natural con la que cuenta el ejido, y que está ocasionando que aparte de haber acabado con los manantiales, provoque la disminución de los mantos acuíferos, pues ahora es más difícil encontrar agua a cierta profundidad, y si no fuera por el río Piaxtla, ya se hubieran secado.

“Estaremos esperando la llegada de las autoridades, y nosotros estamos dispuestos a acompañarlas a ver las afectaciones. Muchos tienen temor de expresar su inconformidad, pero si seguimos así van a terminar con las especies de árboles que tenemos. Estamos a tiempo de salvar las que quedan”, puntualizaron.