Mazatlán

Grafiti mancha el rostro del primer cuadro de Mazatlán

Vándalos dejan sus pintas en vitrales, cortinas de negocios y paredes de edificios públicos

Por  Rubén Navarro López

Grafiti mancha el rostro del primer cuadro de Mazatlán(Foto: Víctor Hugo Olivas/EL DEBATE)

Grafiti mancha el rostro del primer cuadro de Mazatlán | Foto: Víctor Hugo Olivas/EL DEBATE

Mazatlán, Sinaloa.- Pese a ser una de las zonas con mayor presencia policial por el movimiento económico que tiene a diario, el centro de la ciudad de Mazatlán se asemeja a un barrio de la periferia, por los grafitis que se encuentra. 

Basta con caminar por las calles aledañas al mercando municipal José María Pino Suárez para darse cuenta que los grafiteros incursionaron y dejaron a su paso paredes rayoneadas, centros de carga, cristales y cortinas de acero que contrastan con la belleza de su arquitectura y de las remodelaciones que se han hecho en los últimos años. 

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Pareciera que el centro de Mazatlán es tierra fértil para los amantes del aerosol que de día o de noche dejan sus pintas y luego burlan la vigilancia que mantienen policías preventivos.  

Los habitantes del centro histórico, además de estar atentos para que los ladrones no ingresen a sus domicilios, también sufren la incertidumbre de que en cualquier momento las fachadas de sus casas servirán de pizarrón para jóvenes desadaptados que buscan marcar sus territorios o simplemente para hacer la maldad.  

El edificio que ocupa el Asilo de Ancianos también está rayoneado. Foto: Víctor Hugo Olivas/EL DEBATE

Zona rayoneada

A decir de algunos vecinos, la imagen del centro  comenzó a descomponerse a raíz de la pandemia. Varios comercios aledaños al mercado municipal bajaron sus cortinas debido a la falta de clientes y aquello se convirtió en un lugar desolado. 

Quizás la poca presencia en las calles de gente y de patrulleros fue aprovechada por los grafiteros, que vieron un amplio pizarrón para marcar sus letras. 

Ahora, el panorama desencanta a primera vista y siembra la duda de que es un lugar seguro.  

Volver a pintar

Vecinos consultados comentaron que repintar sus fachadas les genera un gasto extra que no tenían contemplado en sus presupuestos.

Por ello proponen a las autoridades que mejoren la vigilancia las 24 horas del día y pongan un alto a los vándalos. En caso de detenerlos, que reparen el daño como forma de castigo para que no lo vuelvan a hacer.  

Suponen que los jóvenes que realizan sus pintas provienen de la colonia Lázaro Cárdenas, por las letras e iniciales que dejan como evidencia.

Es momento que la Policía ponga un alto a los grafiteros. Hay pintas en el centro histórico y el resto de las calles. Este lugar es muy visitado por el turismo y no se puede dar una imagen de inseguridad, expresó una de las vecinas. 

Los afectados argumentaron que en la próxima reunión que tengan con las autoridades de Seguridad Pública expondrán este tema para darle una solución.
 

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