Mazatlán

Hacen homenaje póstumo al escritor Dámaso Murúa

El alcalde Emmett Soto Grave destaca el legado literario del escritor, que siempre presumió su amor por Escuinapa

Por  Mari­a Ibarra

Familiares y funcionarios durante el homenaje póstumo.(Foto: CORTESÍA)

Familiares y funcionarios durante el homenaje póstumo. | Foto: CORTESÍA

Escuinapa.- Una colorida pintura de Dámaso Murúa Beltrán le dio vida al teatro de Severiano Moreno, de Casa de la Cultura, donde se colocaron las cenizas de escritor escuinapense, que recibió un emotivo homenaje póstumo, organizado por el Gobierno Municipal.

Con la presencia de quien fuera su esposa, Elia del Consuelo Enríquez de Murúa; sus hijos Yuri y Tonatiú Murúa Enríquez, su hermano Rigoberto Murúa Beltrán, el compositor Faustino López Osuna,  exalumnos del Instituto Politécnico Nacional y amigos, se realizó el emotivo tributo en honor del escritor de obras literarias que lo inmortalizaron, entre ellas, “El Güilo Mentiras”.

El legado

A las 11:00 horas, Yuri Murúa Enríquez ingresó al teatro Severiano Moreno, con las cenizas de su padre, acompañado de Emmett Soto Grave, presidente municipal. La urna fue colocada en un pequeño pilar cubierto de flores blancas y una pintura muy colorida del escritor escuinapense, que lucía majestuosa en el escenario. 

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Paulina López Rodríguez, directora del Instituto Municipal de Cultura, presentó a la pequeña Sofía Ximena Bañuelos, quien le dio vida a un cuento de Dámaso Murúa que pertenece a “El Güilo Mentiras”, llamado El piquete del alacrán. Gaspar Velarde personificó a un pescador en el texto El diablo, y la cuentacuentos de Casa de la Cultura, el pasaje de Los patos. 

Faustino López Osuna, compositor del exitoso tema del escuinapense, relató las anécdotas vividas con Dámaso Murúa, quien fue su maestro en el Instituto Politécnico Nacional y al pasar de los años fue su compañero de trabajo en Infonavit y Banpesca, donde el escritor fungía como auditor.  

“Tengo bonitos recursos de mi profesor y amigo Dámaso Murúa. Es un gran honor para mí estar en este merecido homenaje póstumo. Él era contador y auditor de profesión, pero amaba la literatura y escribir. Yo era delegado del Infonavit pero mi pasión era componer, eso nos identificaba y nos hizo grandes amigos, al grado de cumplirle su sueño de despertar en mi hogar, en Aguacaliente de Gárate, en una casona con enormes vigas, como lo hacía el conocido ‘Gitano’ (Juan José Gárate en 1982)”, relató López Osuna.      

El hijo del escritor, Yuri Murúa, compartió con los asistentes un emotivo momento. Con la voz entrecortadas por las lágrimas, le dio lectura a una carta escrita por su padre que le envió en 2008, cuando radicaba en Estados Unidos, donde le contaba lo feliz que fue en su infancia en Escuinapa, cuando repartía periódico a la edad de 15 años, su partida a la Ciudad de México para forjarse como profesional, los momentos de soledad que vivió en su juventud y lo maravilloso que fue encontrar el amor al lado de su madre.  

Soto Grave agradeció a la familia Murúa Enríquez por su disposición para rendirle este sentido homenaje al escritor escuinapense y le brindó un reconocimiento. 

“Agradecerle a la familia por hacernos partícipes de este emotivo evento, sencillo pero con mucho corazón; a la señora Elia del Consuelo Enríquez de Murúa, a sus hijos y a su hermano Rigoberto, por permitirnos este homenaje póstumo en memoria de un gran hombre, el escuinapense Dámaso Murúa Beltrán”, expresó durante su participación el alcalde.