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La contaminación reduce El Infiernillo

 De 381 hectáreas que medía este ecosistema, quedan solamente 90, a causa de los rellenos, la basura y las invasiones. Se aprecian largos tramos donde la flora y la fauna se extingue

Mazatlán, Sinaloa.- El estero de El Infiernillo por ley es una área protegida, pero en la realidad no se cumple. Las invasiones, la basura y los rellenos clandestinos han reducido significativamente este cuerpo de agua. De 381 hectáreas que tenía, hoy solo son 90, y de los 240 metros  de desembocadura natural, se redujo a 40, explicó el ambientalista Ángel García Contreras.

Este ecosistema era hábitat natural de flora y fauna. Ahora está convertido en basurero de todo tipo de desechos, sin que ninguna autoridad haga nada para frenar este problema, consideró Sergio Octavio Valle Espinosa, secretario de biodiversidad del Consejo Ecológico de Mazatlán.

En un recorrido por el cuerpo de agua, se puede apreciar que se ha ido reduciendo ante la vista de los vecinos y la autoridad.

Manuel Cienfuegos vive a unos metros y dice todos los días llegan personas en camionetas y tiran todo tipo de basura.

María Luisa explicó que ellos han puesto avisos donde se especifica que no se tire basura, pero los quitan. Si les prohiben a las personas que bajen ahí escombro y basura, se molestan y hasta los amenazan.

Aunque denuncian por teléfono, “la autoridad pero ya ni contesta y lo único que nos queda, es aguantar el tiradero clandestino y los fétidos olores”, recalcó la vecina del estero.

HAY DE TODO

Durante un recorrido que se hizo alrededor de lo que queda del estero El Infiernillo, se pueden apreciar cerros de escombro.

También hay plásticos, botes, cartones, muebles viejos, estufas, refrigeradores, cascarones de televisores y computadoras.

Además de todo tipo de ramas y escurrimientos de aguas negras que desembocan provenientes de algunos asentamientos de los alrededores.

 INVASIÓN

La invasión ubicada por la Juan Pablo II fue apoyada en el gobierno de Alejandro Higuera Osuna. Jorge Abel López Sánchez trató de desalojar a las familias, pero en cambio les introdujeron los servicios públicos.

Cuando se cuestionó a Higuera, dijo que se iban a quedar pero que iban ser exclusivamente viviendas. Hoy, gran parte de esa zona está convertida área de negocios. Hay talleres, estéticas, herrerías, ventas de autopartes, vidrierías y abarrotes. También hay anuncios  para renta y venta de los predios, justo a la orilla del estero.

 PROYECTO

En julio del 2010, en la administración de Jorge Abel López Sánchez, siendo director del Instituto Municipal de la Juventud Mahatma  Millán, anunció que se gestionaban recursos  para  realizar el proyecto de intervención urbana de El Infiernillo.

La obra consistía en transformar el cuerpo de agua y convertirlo en un sitio ecológico, deportivo y turístico. Este proyecto  fue elaborado por el Instituto Municipal de Planeación, a cargo del director Israel Victoria Lona, que formaba parte del Plan Estratégico de Desarrollo Mazatlán 2030. Hoy, los vecinos de las colonias aledañas dicen que hubieran sido mejor este proyecto que el basurero en que se ha convertido el cuerpo de agua.