Mazatlán

Mazatlán se vuelve tumba de lobos marinos

Es el novenos que aparece, el personal de Profepa solamente entierra los cadáveres en la arena, a orilla del mar

Por  Luis Zatarain

El lobo marino quedó entre las rocas. Foto.DEBATE

El lobo marino quedó entre las rocas. Foto.DEBATE

Mazatlán.- En lo que va del año, nueve lobos marinos han sido encontrado muertos y en estado de descomposición en las playas del municipio de Mazatlán.

Ayer apareció otro espécimen sin vida entre las rocas,  a un costado de la Casa del Marino.

Al momento que caminaba por la zona, la gente se tenía que cubrir la nariz para no percibir el fuerte olor a descomposición. 

Foto.Cortesía

El comandante del Escuadrón Acuático,  Martín Zúñiga Estrada, comentó que ellos son los que confirman los hallazgos de los lobos marinos que son reportados  muertos y de inmediato informan a las autoridades de Profepa.

Comentó que algunos animales presentan golpes en  el cuerpo, pero otros tienen señas de haber quedado entre las redes de pesca.

El personal de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), en coordinación con la Red de Atención para Varamientos de Mamíferos Marinos para las Costas de Sinaloa, informó que en lo que va del mes, atendió el varamiento de dos lobos marinos (Zalophus californianus) en playas de Mazatlán.

Se informó que el primer ejemplar de vida silvestre fue hallado en el sitio conocido como  Mirador El Corazón, en el Paseo del Centenario, el cual es una playa con acantilado rocoso, sin acceso, alejado de los sitios poblados, por este motivo fue dejado en el lugar.

Foto:DEBATE

Un segundo evento se suscitó en la playa cerca de la Casa del Marino. Ahí se avistó un lobo marino macho adulto de 200 kilos que medía 2 metros de longitud  aproximadamente y estaba en avanzado estado de descomposición. Este fue enterrado en la arena.

Mediante un comunicado, el personal de Profepa anunció que durante enero pasado aparecieron siete lobos marinos muertos, en lugares y horarios diferentes, teniendo como común denominador que los ejemplares eran adultos maduros y en estado de descomposición, lo cual impidió realizar toma de muestras o necropsias para determinar las causas de muerte.