Mazatlán

Reloj monumental, mudo testigo de la historia rosarense

Inspirado en la moda francesa, el expresidente de México Porfirio Díaz instaló relojes en las principales ciudades del país

Por  Pedro Quintero

Reloj monumental, mudo testigo de la historia rosarense

Reloj monumental, mudo testigo de la historia rosarense

Mazatlán, Sinaloa.- La antigüedad, el valor artístico y las características de su funcionamiento convierten al reloj monumental de El Rosario en una pieza única y testigo mudo del progreso por el cual atravesó el país en la época porfiriana.

Aunque algunos lo ven y escuchan las campanas sonar a diario, son pocos los que conocen la historia de esta reliquia ubicada en la torre de la presidencia municipal.

El cronista Leopoldo Bouttier relata que el entonces presidente de México, Porfirio Díaz, para darle cumplimiento a su lema, “Orden y progreso”, pensó en el afrancesamiento del país, y trató de implementar en México lo que estaba de moda en Francia. Desde el vestir, el comer, hasta la arquitectura de la joyería y relojería.

Por este motivo, el mandatario nacional ordenó que en todas las plazas públicas de las poblaciones más importantes colocaran no únicamente monumentos conmemorativos de la Independencia, sino también relojes monumentales.

EL ROSARIO, ENTRE LAS   CIUDADES IMPORTANTES

El Rosario fue una de las ciudades privilegiadas y posee uno de los relojes monumentales que fueron mandados traer de Francia en el siglo 19.

El cronista cuenta que esta reliquia fue un regalo de Porfirio Díaz cuando se cumplieron 100 años de la Independencia de México, el 15 de septiembre de 1910, al entonces prefecto del Rosario, don Enrique Castañeda.

Durante una gran fiesta, los atractivos principales fueron las primeras campanadas del carrillón, que desde entonces han sonado una y otra vez por 106 años.

El reloj fue elaborado entre 1897 a 1905 en París.

EL RELOJERO MÁS IMPORTANTE DE FRANCIA

Leopoldo Bouttier enfatizó que esta pieza fue fabricada por el relojero más importante de Francia a finales del siglo 19, de nombre Paul Odobey Amorez Du Jura.

La mayoría de los relojes colocados en las plazas de este país fueron elaborados en el taller de este personaje.

El cronista mencionó que el reloj no está en su casa original, pues este fue colocado primero donde estaba el antiguo Ayuntamiento,  por la calle Benito Juárez, enfrente del parque municipal, pero se quitó cuando se empezó a desmantelar.

Aun así, dijo esto no le resta importancia pues está en muy buenas condiciones a pesar de su antigüedad.

“Los rosarenses contamos desde 1910 con una joya de la relojería francesa de finales del siglo 19. Es algo más que nos habla de la fama, riqueza y esa historia mágica de El Rosario, que conforme la vamos escudriñando, van surgiendo cosas interesantes que no dejan de asombrarnos y enorgullecernos”, comentó. 

  • antiguedad
  • rosario
  • reloj
  • antiguo
  • mexico

No te pierdas las últimas noticias

Suscríbete a las notificaciones y enterate de todo