Mazatlán

Trabajadores viven una nueva normalidad en Mazatlán en desventaja

Venden herramientas sanitarias como gel antibacterial y cubrebocas en la nueva normalidad, los comerciantes se encontraban en incertidumbre pues se quedaron sin fuente de empleo

Por  Carmen Paredes

Trabajadores viven una nueva normalidad en Mazatlán en desventaja(Foto: EL DEBATE)

Trabajadores viven una nueva normalidad en Mazatlán en desventaja | Foto: EL DEBATE

Mazatlán, Sinaloa.- Muchas personas tuvieron que adaptarse a la nueva normalidad después del confinamiento ocasionado por la emergencia sanitaria del Covid-19.

Existen comerciantes que decidieron integrarse a la nueva realidad y optaron por incluir en sus ventas herramientas sanitarias como gel antibacterial, desinfectantes y algo esencial como cubrebocas de todo tipo, desde desechables hasta lavables e infantiles.

¡Bien! Te has suscrito a notificaciones

Configura y elige tus preferencias

La recuperación

En medio de los casos activos, todos los que salen a trabajar tienen que tomar medidas sanitarias, pero eso no los detiene pues buscan el sustento para sus familias.

Los trabajadores laboran con temor a contagiarse, pero la necesidad es mayor, pues durante casi cuatro meses se quedaron sin una fuente de derrama económica y se encontraban con la incertidumbre de no tener un empleo.

Desde la reapertura económica, las ventas de sus productos han mejorado, aunque no como ellos esperaban.

Nos cuesta mucho trabajo adaptarnos, Vicente Villegas, Comerciante

Vicente Villegas, Comerciante. Fotos: Víctor Hugo Olivas/EL DEBATE

Yo me dedicaba al comercio de ropa de todo tipo, accesorios como baterías, sandalias, tenemos de todo un poco.

A nosotros nos ha costado mucho trabajo adaptarnos a la nueva normalidad porque no estábamos acostumbrados a usar el cubrebocas, y más porque hace mucho calor, sentimos que nos ahoga, pero si queremos trabajar, tenemos que usarlo, no hay de otra.

Aquí en mi negocio aguantamos la crisis. Durante los meses de mayo y junio fueron los días más difíciles porque de plano no veíamos ni un peso de ganancia.

Decidí incluir en mis ventas los cubrebocas y eso es lo que nos ha salvado de cerrar. Es lo que se nos ha vendido, puro cubrebocas.

Aparte de ganar algo para el sustento familiar, apoyamos a la gente a que se cubra ante el virus. Aparte, es obligatorio, en cualquier lugar te lo piden.

Esperamos que la situación mejore para que la gente se anime a gastar más dinero. Ahorita solo gastan en lo indispensable, la crisis que ha dejado la contingencia sanitaria es muy dura.

En mi caso, no he visto una buena derrama económica en mi negocio.

Pasamos por una etapa muy difícil por el virus, Monserrath Heredia, Restaurantera

Yo tengo mi restaurante, tenemos toda la vida en este negocio que ha pasado de generación en generación.

Todas las personas de la Isla  (de la Piedra) y que dependemos del turismo pasamos por una crisis económica bastante difícil. Varias veces, la idea de la ruina pasaba por mi mente.

En verdad, yo pasaba preocupada porque llegábamos al restaurante a limpiar hacer cualquier cosa, y daba mucha tristeza ver la soledad. La contingencia sanitaria ocasionó que no tuviéramos una fuente de empleo.

Aparte, de que no nada más veía por mi familia sino por los trabajadores. Son alrededor de nueve familias las que dependen de mi negocio.

La gente de la Isla de La Piedra y la  zona rural como Barrón, de ahí son los trabajadores, todos estuvimos muy preocupados porque no veíamos una fecha clara para la reapertura turística.

Nos llegamos a quedar con todo el marisco, porque nosotros nos preparamos para Semana Santa y ahí se nos quedó esa inversión que nosotros hicimos. Fue como tirar el dinero a la basura.

Ahora nos empezamos a recuperar, pero lentamente, solo de turistas locales.

No tenía dinero para mantener a  mis hijas, Dulce María Iribe, comerciante

A mí me fue muy mal durante la contingencia sanitaria. Tengo dos hijas que eran mi principal preocupación.

Nosotros dependemos de los turistas, y con la presencia del virus cerraron las playas y todo.

Yo me puse muy contenta cuando me enteré que por fin se daba inicio a la reapertura turística.

Gracias a Dios ya tenemos como dos o tres semanas en los que se han vendido bien mis productos. Yo vendo tostilocos, ostiones y almejas, a la gente le gusta mucho eso.

Con la nueva normalidad es difícil usar el cubrebocas, sobre todo porque hace bastante calor, pero no nos queda de otra.

Todos los que dependemos del turismo esperábamos con ansias a que las autoridades abrieran las playas y que la gente volviera a consumir de todo un poco.

Última noticias locales en los siguientes enlaces:

Noticias Mazatlán, Noticias Sinaloa

Aunque no es como nosotros lo esperábamos, los visitantes gastan poco, pero ahorita lo que nos caiga es bueno.

Ahora solo queda ponernos a trabajar muy duro para llevar el sustento a nuestras familias. Los que tenemos hijos sabemos que de una u otra forma no nos tenemos que quedar sin un cinco, porque los hijos piden.

No te pierdas las últimas noticias

Suscríbete a las notificaciones y entérate de todo