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Don Pompeyo, con vocación de artesano

A pesar de su avanzada edad, aún tiene la voluntad de trabajar arduamente

Por: Pedro Quintero

Don Pompeyo durante su jornada de trabajo. Foto: Pedro Quintero

Don Pompeyo durante su jornada de trabajo. Foto: Pedro Quintero

Rosario.- “Don Pompeyo” es el apodo como la mayoría de la gente en la comunidad de Apoderado, perteneciente al municipio de Rosario, conoce a este simpático señor de la tercera edad. Vive en la calle Higueras, de la colonia Borregas, en la comunidad mencionada.

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El inicio

A pesar de tener 74 años, se mantiene fuerte. Su nombre es Teodoro Manjarrez Aranguré, y se describe como un hombre que no le gusta estar sin hacer nada. Desde joven aprendió a tejer atarrayas y también remendarlas. 

Este último es de los trabajos más demandados en esta comunidad y poblados cercanos, como El Pozole y Chametla.

Pero el remiendo y elaboración de atarrayas disminuye en esta temporada de veda de camarón, y debido a su edad no pueda trabajar  en otras labores propias de la región.

Foto: Pedro Quintero

Por este motivo, don Teodoro empezó a idear qué hacer para ganar dinero y sufragar algunos de sus gastos. 

Hace aproximadamente 10 años empezó a practicar el tejido de sillas, pero de manguera que utilizan los agricultores y productores de mango para regar sus parcelas a goteo. Una vez que aprendió, algunas personas empezaron a pedirle que les tejiera alguna silla. 

A veces solo queda la estructura de fierro, y en lugar de tirarlas o venderlas como fierro viejo, él se las tejía, y empezó a cobrar por sus servicios.

Se puso las pilas

“Pues dije, de estar sentado en la casa sin hacer nada, mejor me pongo a hacer algo. Fue así como empecé a tejer las sillas con manguera, y me enseñé, y ahorita ya sale algún dinerito. Poco, pero algo es algo, pues a veces caen algún trabajo, pero en ocasiones dura algunos días sin haber nada.

Don Pompeyo comenta que los mismos clientes le llevan las mangueras para que les teja la silla. Algunas son poltronas de fierro grandes, las cuales teje por 150 pesos, pero también mecedoras para niños y tipo comedor que la gente sigue utilizando en su hogar.

Don Pompeyo. Foto: Pedro Quintero

No se desconcentra con la plática y se acomoda bajo un árbol que está a orillas de la calle y empieza a tejer una silla conocida como poltrona.

A pesar de su edad no usa lentes, pues dice que todavía no los necesita ya que  tiene muy buena vista. Las sillas grandes, explicó, dura aproximadamente dos horas para terminarlas.

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