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Mazatlán

Bernardo quedó postrado en una silla tras caerse en su trabajo

El hombre se cayó mientras cortaba mangos; sufrió daños en la cadera y se quedó sin movilidad en piernas; con lágrimas en los ojos, padre e hijo solicitan el apoyo de la ciudadanía para poder tratar su afección.

Por: Blanca Regalado

Bernando en compañía de su padre, José Guadalupe. Foto: Víctor Hugo Olivas

Bernando en compañía de su padre, José Guadalupe. Foto: Víctor Hugo Olivas

Mazatlán, Sinaloa.- Bernardo Tolosa, tiene 38 años, es padre de tres menores, vive en El Walamo y se encuentra postrado en una silla con poca movilidad tras sufrir un accidente mientras trabajaba.

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Se dedicaba al corte y siembra del mango en la región sur y hace poco más de un mes, el patrón le pidió que dejara de cargar el fruto y subiera a enfocarse en el corte por que no tenía gente.

Relata que era un día lluvioso, se resbaló, cayó del árbol y sufrió varios golpes. Se desvaneció y al recuperarse no se podía mover. 

Atención

Los compañeros le pidieron al patrón llevarlo al hospital en Rosario y estuvo un tiempo ahí. Luego lo trasladaron al hospital general de Mazatlán.

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El golpe le causó daños en cadera y piernas, además de una hernia. Para tratar sus padecimientos requiere de al menos 120 mil pesos, y su papá, que está a su lado, José Guadalupe Tolosa, dice “no tenemos dinero, lo poco que tenían se ha ido en medicinas”.

La atención es gratuita, pero los tratamientos les costaron. Un sobrino y algunos familiares les han ayudado. Con lágrimas en los ojos, padre e hijo solicitan el apoyo de la ciudadanía para poder tratar su afección.

Actualmente tiene que utilizar sonda urinaria y no han podido conseguir una silla de ruedas. Entre el padre y la esposa lo tienen que mover de la cama a una silla en el patio de la casa.

Le da tristeza estar ahí sin moverse, sobre todo ahora que los hijos van a entrar a la escuela, pues requieren zapatos y demás material parra estudiar.

Viven de su trabajo

La familia vive a la orilla de la comunidad de El Walamo, resalta don José, que siempre han vivido de su trabajo.

Pero ahora, con la salud de Bernardo dañada, el poco ingreso que obtienen de trabajar en el campo  no les alcanza. Quieren que se recupere por su bien, pero también por sus hijos, que lo necesitan. Por este motivo se atreven a solicitar el apoyo de la población para la cirugía que requiere Bernardo.

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