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México

Tras el sismo mi hijo pidió a los reyes 5 bultos de cemento: historias del 19S

Han pasado 6 meses desde que un terremoto sacudió a la Ciudad de México, desde ese momento la vida de muchas personas cambio  

Por: David Ortega

Foto: El Debate/David Ortega

Foto: El Debate/David Ortega

Ciudad de México.- Era el 19 de septiembre del 2017, el reloj marcaba las 13:14 horas en la Ciudad de México, un sismo con epicentro a 12 kilómetros al sureste de Axochiapan, Morelos, en el límite con el estado de Puebla sacudió a la capital del país.

En la calle Pulpo, Manzana 63 en la colonia del Mar de la delegación Tlahúac, dos de las seis hermanas de la familia Pérez Soriano se disponían a servir de comer a sus hijos y sobrinos quienes ya estaban listos para asistir a la escuela en el turno vespertino, cuando el movimiento sísmico los sorprendió sin ninguna advertencia, ya que de acuerdo con sus palabras; no escucharon la alarma sísmica.

Foto: El Debate/David Ortega

Lo primero que hicieron fue salir del patio donde se encontraban a la calle para buscar resguardo, el padre de las hermanas, quien es un hombre de la tercera edad, también salió junto con sus nietos cuando literalmente la tierra se empezó a abrir.

Mi papá, como el movimiento era muy fuerte, se cayó y uno de mis hijos pues quiso agarrarlo, se abrió la tierra y se le quedo su pie adentro y luego se volvió a abrir la tierra e inmediatamente pues rápido lo sacó. Él no se lastimó su pie, pero ya después si se le empezaron a ver rasguños, golpes”, relató Claudia Pérez Soriano.

Foto: El Debate/David Ortega

En cuestión de segundos, estas familias se quedaron sin un lugar en donde pasar la noche, donde comer, donde vivir. El sismo provocó el hundimiento de una parte del terreno, 30 centímetros aproximadamente, de acuerdo con Claudia, eso provocó que la casa se partiera.

Lo primero que se vio aparatoso fue lo de la escalera, que se separó completamente, y aquí puede ver el piso de nosotros, todo se hundió y la casa se partió”, platicó.

Al entrar de nueva cuenta a su hogar tanto Claudia, su hermana, su padre y los pequeños vieron su casa con serias afectaciones, grietas en los muros y fisuras por todos lados, de inmediato entendieron que ya no era habitable.

Foto: El Debate/David Ortega

Inmediatamente, no había necesidad de que nos dijeran que ya no íbamos a poder vivir, porque nosotras mismas vimos que sí era bastante lo que ya tenían las grietas, entonces empezaron a venir de más personas y todos confirmaban eso”, relató Claudia con pesar.

Un mes después, Miguel Ángel Mancera, jefe de gobierno de la CDMX dio a conocer el saldo del sismo; 38 inmuebles reportados como colapsados: en ocho delegaciones, 272 inmuebles resguardados y evacuados por daño, 228 personas fallecidas, (122 mujeres, 78 hombres y 28 niños), así como por parte de la Procuraduría General de Justicia; 324 víctimas directas, indirectas y potenciales atendidas con apoyo psicológico, legal y de trabajo social.

Foto: El Debate/David Ortega

A finales del mes de octubre, Mancera también informó que el Fondo de Desastres Naturales (Fonden) apoyaría al menos a 6 mil inmuebles en la Ciudad de México, siendo los inmuebles más afectados por el terremoto quienes podrían recibir hasta 110 mil pesos, mientras que aquellos con daños menores recibirián un mínimo de 8 mil pesos.

De Fonden nos dejaron dos tarjetas por que nos catalogaron como perdida total, dijeron que nos iban a dar 120 (mil pesos), las entregas de las tarjetas las hicieron el 7 de diciembre, la de material con 40 mil pesos y la débito con 20, de ahí sacamos para la mano de obra y estamos esperando la otra parte, que de eso dependemos para hacer la losa, restan 50 para material y 10 para mano de obra, aseveró, Karla Pérez Soriano, quien como ama de casa, ha sido la encargada de atender y dar seguimiento a todos los procesos que las autoridades han solicitado, llevando a su padre, dueño del terreno, para poder ser beneficiarios, sin embargo asegura que a seis meses, ese restante sigue sin ser depositado, pese a la promesa de los representantes del Fonden que ese pago se realizaría a finales del mes de enero.

Foto: El Debate/David Ortega

De acuerdo con las hermanas Pérez Soriano, su caso, dentro de lo malo, ha sido afortunado ya que gracias al grupo Brigada 50, su casa fue demolida sin necesidad de que las autoridades intervinieran, lo que ahora les ha permitido comenzar a levantar su hogar de nueva cuenta.

Hemos gastado como 300 mil pesos, afirmó, Karla, quien explicó que siendo seis familias las que habitan el predio han podido costear su re construcción con los aguinaldos de todos los que laboran, así como su sueldos quincenales;

Lo hemos ocupado para comprar el resto del material,porque lo que nos dio Fonden nos alcanzó para comprar barilla, cemento y los anillos pero los sueldos de los muchachos y todo eso pues si lo hemos estado poniendo nosotros”, afirmó.

EL DOLOR DE UNA MADRE

Tras el sismo, todas las familias dormían en la calle, improvisaron con lonas un cuarto, acomodaron las camas y cobijas, pese al clima y a todas las incomodas situaciones lo tuvieron que hacer así. El uso del sanitario ha sido lo más complicado, algunos vecinos les hacen el favor de usarlo o acuden al Centro de Salud más cercano, en las noches es el problema, han tenido que improvisar, salir y buscar en alguna de las esquinas del terreno la privacidad para poder haces sus necesidades, platica con pena y un poco con humor, Claudia.

Al interior de la casa quedo en pie solo un pequeño cuarto, el cual es el único espacio que tienen los adultos y los nueve niños que viven ahí, siendo un bebé de 10 meses el integrante más pequeño de esta gran familia.

Foto: El Debate/David Ortega

Para Claudia y Karla, su vida cambió por completo, no solo el hecho de adaptarse a vivir con lo que les quedó, dejando guardadas varias de sus cosas con vecinos que les hacen el favor de resguardarlas, usando un ladrillo como lavadero para tallar la ropa, o adaptando ese cuarto en las diferentes horas del día.

Es pesado porque tenemos una sola estufa, en un cuartito que tenemos aquí, en la mañana es desayunador, en la tarde comedor, más al ratito, como ayer que llovió pues sala, ya en la noche, tiramos un colchón y pues ya es la recamara, entonces es pesado porque ya no tenemos privacidad”, contó.

Lo más difícil para Claudia, ha sido aceptar que sus dos hijos adolescentes de 17 y 18 años de edad, suspendieran sus clases de nivel bachillerato para dedicar su tiempo en trabajar limpiando camiones urbanos, lugar donde su padre es chofer.

Yo creo que ellos vieron, no que viviéramos bien ni que nos sobrará el dinero pero, pues ya teníamos como nuestra vida organizada, entonces ellos dijeron ahorita voy a poner una pausa a la escuela y mejor vamos a trabajar para echarle ganas, compartió, Claudia, quien entre lagrimas trata de ser fuerte, pese a que además no puedo verlos constantemente pues se han mudado con otros familiares en lo que vuelven a contar con un hogar.

Foto: El Debate/David Ortega

Para Karla, la situación se complicó, pues su hijo de 10 años, ahora solo asiste dos veces por semana a clases, la escuela primara a la que asistía también resultó ser un Código Rojo.

Solamente asisten dos días a la semana, martes y jueves, porque la escuela se fracturó también, ahí ya no pueden entrar porque dicen que esta en código rojo”, comentó.

Esto significa que dos días a la semana las escuelas primarias; Carmen Arroyo y Linaje Azteca, otra más afectada, utilizan la escuela Julio de la Fuente, para que está primaria pueda dar las clases a los alumnos de las otras dos escuelas, solo asisten a clases tres días por semana, lunes, miércoles y viernes.

Bernardo Leyva Velazquez, esposo de Karla, recordó lo significativo que ha resultado para su hijo y primos todo el cambio que han sufrido sus vidas desde el 19 de septiembre, al punto de dejar de lado juegos y juguetes por materiales de construcción.

Mi hijo, me preguntó el día de reyes; “Oye, ¿Tú crees que los Reyes Magos sí traigan lo que les pida?”, le digo sí, te has portado muy bien, tienes buenas calificaciones, muy metido en su escuela, entonces le dije que escribiera su carta, y ya sabe, la curiosidad de nosotros los mayores, que abrimos la carta, él pidiendo cinco bultos de cemento, contó emocionado, mientras que otra de las pequeñas de esta familia de apenas cinco años de edad, les pidió que ayudarán a su abuelita a reconstruir su casa, niños que han enfrentado junto a sus padres este camino, luego del sismo.

Bernardo Leyva y su familia son miembros activos del Grupo Damnificados Unidos de la CDMX, quienes hasta la fecha siguen manifestándose de diversas maneras para exigir una re construcción, digna, en donde haya transparencia de los recursos y que realmente reciban el apoyo por parte de las autoridades, hasta la fecha el ultimo censo de este grupo sumó 3 mil 871 hogares que requieren de este apoyo.

Foto: El Debate/David Ortega

Sí bien, ahora la familia Pérez ha podido dejar de dormir en la calle o en en el albergue acomodándose todos en el cuarto que les quedó de pie y han comenzado a construir de nuevo su hogar, bajo la supervisión voluntaria de un arquitecto perteneciente a la Brigada 50, la obra requiere cubrir costos, tanto material como mano de obra, por lo que solicitan que el apoyo prometido sea entregado en su totalidad.

“Que el gobierno cumpla con lo que nos han prometido porque ellos dicen que nos van a re construir unas casas de 45 metros cuadrados antisismicas, entonces digo, que cumplan lo que ellos han dicho y que sí den el apoyo”, mencionó, una de las hermanas.

Ahora que saben que la construcción debe ser con otro tipo de cimentación y con materiales más ligeros, esperan poder financiarlo para que pronto y de nueva cuenta vuelvan a habitar cada familia su pequeño departamento, construidos dentro de este predio de la delegación Tlahúac.

Foto: El Debate/David Ortega

Cabe señalar que este fin de semana, el Jefe de Gobierno, Miguel Ángel Mancera Espinosa, firmó el acuerdo en el que instruyó a las secretarías de Obras y Servicios (SOBSE), Desarrollo Urbano y Vivienda (SEDUVI), y al Instituto para la Seguridad de las Construcciones de la CDMX (ISC), realizar un tabulador en coordinación con la Sociedad Mexicana de Ingeniería Estructural (SMIE) para la ejecución, rehabilitación y reestructuración de inmuebles afectados, y con ello determinar los montos a cada inmueble para la entrega de vales.

Como parte de este acuerdo, se emitirán los lineamientos específicos para poder ejercer el recurso correspondiente y se instalarán mesas de coordinación interinstitucional itinerantes en zonas afectadas.

“Esta es una nueva acción que también la coloca como punta de lanza a la CDMX, porque no sólo aquí se requieren estas tareas, también hay otros estados afectados; pero hoy la Ciudad de México la pone como ejemplo”, puntualizó, Mancera.

Informó que la primera entrega de vales servirá para re estructuración de inmuebles en las delegaciones Coyoacán, Tlalpan, Benito Juárez y Gustavo A. Madero.

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