México

Arriesgó su vida para tratar de rescatar a su esposa

NOGALES
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Por: Sergio García

Nogales, Sonora.- Carla Salazar Flores, de 43 años de edad, murió al ser arrastrada por la corriente de agua, luego de que el auto en el que viajaban fuera sorprendido por una fuerte avenida de aguas broncas.

El incidente ocurrió cuando junto con su esposo, Jorge Luis León, de 43 años, y su hijo Alexis Ruiz Salazar, de 8 años, viajaban en un auto tipo Blazer, por la calle Tecnológico, rumbo al Oriente de la ciudad, cuando fueron sorprendidos por las aguas broncas.

Los tres trataron de salir del auto, pero fueron arrastrados por la corriente, logrando salvar al menor de edad casi al inicio de la tragedia.

El cuerpo de la mujer fue arrastrado por la corriente y fue localizado horas más tarde como a 6 kilómetros del lugar, ya en territorio de Estados Unidos, ante la tristeza del esposo que quedó hospitalizado con su hijo.

Valentía.

Luego del accidente, el esposo de la mujer, Jorge Luis, se percató de que su hijo había sido ya rescatado, pero emprendió la búsqueda de su esposa a lo largo del arroyo, arriesgando su vida varias veces.

Durante casi dos kilómetros el hombre estuvo buscando a la mujer metiéndose a la corriente y vigilando el paso del agua.

Automovilistas y empleados de un restaurante lo vieron aparecer corriendo por la calle Tecnológico a casi un kilómetros del sitio del accidente, por en medio de la calle.

"El tipo parecía un lince, corría como asustado, y no sabíamos que buscaba. Se quedó arriba de una bardita viendo la corriente, sin saber qué pasaba", comentó Walberto Centeno, dueño de un negocio de comida.

"De pronto en la corriente impetuosa y el agua muy crecida, se vieron unas manitas, no sé si de niño o de mujer, y este joven pegó un gran salto tirándose a la muerte segura, la corriente lo absorbió de inmediato y se perdió", dijo.

"¡Qué valentía de hombre, qué valor! En mis 60 años jamás había visto a un hombre con tamaños h..", dijo Walberto Centeno, "se defendía como un lince en la corriente, tratando de alcanzar aquél cuerpo".

"Lamentablemente, no pudo, como a cien metros de aquí salió a flote el joven, peleando contra la corriente, se agarró de un árbol y ahí se quedó tirado, como llorando, bajo la lluvia y a un lado de la corriente, al otro lado de la calle que nadie nos atrevimos a cruzar", comentó.