Dan último adiós a víctimas de explosión en Tlahuelilpan

Este domingo fueron sepultados los primeros tres cuerpos de la tragedia en Tlahuelilpan, Hidalgo
 

Por  David Ortega

Dan último adiós a víctimas de explosión en Tlahuelilpan(El Debate)

Dan último adiós a víctimas de explosión en Tlahuelilpan | El Debate

Tlahuelilpan, Hidalgo.- Tres familias atravesaron por el peor momento que les dejó la tragedia ocurrida este viernes en la toma clandestina de combustible en el municipio de Tlahuelilpan: Decir adiós para siempre a sus seres queridos.

César Jiménez Brito de 38 años de edad, tenía un taller de hojalateria. Mario Reyes de 58 años, de oficio albañil y Gerardo Preciado Cornejo recibieron el último adiós en su natal Tlahuelilpan.

"No están solos" dijo el obispo Juan Pardo Menéndez, en la Iglesia católica San Francisco de Asís de este municipio, a las familias y amigos de los fallecidos. 

Foto El Debate

Ante un lleno total en el recinto, los tres ataúdes colocados al frente del altar recibieron la bendición del obispo, mientras los cánticos religiosos se hacían oír fuerte y claro, como un consuelo a las familias.

Al finalizar el rito católico,los tres cuerpos fueron conducidos al cementerio municipal. Lentamente las carrozas eran seguidas por mujeres, hombres y niños que mostraban en sus ojos la gran pena por la que atravesaban así como cientos de pobladores que quisieron también decirles adiós.

Flores, cantos y música de banda fueron los elementos con los que los deudos demostraron su amor a quienes por estar en este lugar de la tragedia perdieron la vida. 

Foto El Debate

El momento más terrible llegó cuando los ataúdes entraron en la tierra para ser sepultados. Los llantos no se hicieron esperar, esos gritos de dolor y resignación obligada.

Todos los presentes en completo silencio miraban desolados lo que ocurría. Eran miradas de tristeza y extrañeza de no poder creer que dos días antes, estos tres hombres estaban con vida, disfrutando de su día a día en compañía de sus familias.

Hasta el momento solo 7 cuerpos de los 85 que perdieron la vida han sido entregados a sus familiares. La explosión fue de tal magnitud que muchos de ellos no han podido ser reconocidos. Una situación dolorosa, desgastante y trágica es por la que ahora estás familias del estado de Hidalgo enfrentan en la espera de poder darles cristiana sepultura a quienes amaron en vida.