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El extraditado: la historia de Benjamin Arellano Félix

Juan Carlos Reyna describe en su libro a el capo del cártel de Tijuana

Por: El Debate

Benjamin Arellano.

Benjamin Arellano.

México.- Benjamín Arellano Félix es un nombre conocido en México, era cabecilla del cártel de Tijuana, organización que durante los 80s y 90s controló el 70 por ciento del tráfico de droga hacia Estados Unidos, y en su libro el escritor Juan Carlos Reyna lo retrata.

Reyna lo describe como un "visionario perverso” que “revolucionó” el mercado de la marihuana y la cocaína gracias a una red de corrupción que involucraba a políticos, militares y grandes empresarios.

El libro da cuenta de la primera vez que un capo mexicano ofreció su versión de los hechos desde su extradición en Estados Unidos.

Arellano Félix fue detenido en marzo de 2002 y desde el 2011 cumple en Estados Unidos una condena de 25 años por delitos contra la salud y asociación delictuosa.

Benjamín fue un hombre importantísimo en la organización criminal del cártel de Tijuana, era el cerebro  de la organización más sangrienta que logró introducir toneladas de droga a Estados Unidos. 

Arellano Félix controló entre 1989 y 1992 todas las rutas de trasiego hacia California y Arizona.

“Para hacer despegar aún más el negocio pagó una nómina integrada por funcionarios de ambos lados de la frontera: procuradores [fiscales], comandantes de policía e inspectores de las aduanas estadunidenses”, describe Reyna

Arellano Félix también era relacionista público de la organización criminal, ya que cada año y medio, cuando había cambio de directivos en la Fiscalía general, el capo era presentado con el comandante entrante por el saliente, describe el libro. 

El criminal era generoso con las personas que le interesaban pues les daba 500 mil dólares como regalo de bienvenida, el obsequio se repetía cada mes, al igual que las entregas de 250.000 dólares a los jefes de escuadrón y al director de la Policía Judicial.

Reyna retrata a Arellano Félix desde su juventud, pues desde 1968, cuando tenía 16 años, ya se relacionaba con  líderes del narcotráfico como Ernesto Carillo, exlíder del extinto cártel de Guadalajara, “la droga no me gusta don Neto, a mí lo que me gusta es trabajar”, dijo alguna vez Arellano rechazando un cigarro de marihuana.

Respecto a la situación en México, el autor del libro opina “ahora México está ante una institucionalización de la corrupción, perfectamente incrustada en el Estado”, por lo que considera que el narco sigue más que vivo en el país.

¿Crees que los narcotraficantes mexicanos deban ser extraditados a EUA?

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