Selecciona tu región

Hospital fantasma de Morelia: leyenda de terror

Las numerosas anécdotas e historias que se cuentan sobre este hospital de Morelia, se han convertido ya en leyendas de terror mexicanas

Por El Debate

-

Morelia, Michoacán.- Una leyenda de terror mexicana tiene como origen un hospital de Morelia. Se trata de un hospital actualmente activo en cuyos pasillos y cuartos tienen historias contadas hasta por el mismo personal que labora ahí; se dice que es posible presenciar inmurables presencias sobrenaturales.

Es el vigilante del edificio quien sabe con mayor detalle sobre los extraños sucesos dentro del hospital.

En el quirófano, el cuarto en donde se realizan operaciones, por las noches es posible escuchar extraños ruidos provenientes de la sala, desde utensilios que caen al suelo hasta aparentes gritos desgarradores.

Se dice popularmente que hay una presencia en pena en esta sala, que jamás logró la conciliación, e incluso puede verse esfumándose a través de paredes, y de la cuál se piensa que provienen los gritos.

Del cuarto de la morgue, que es donde han sido trasladados los cuerpos que han fallecido, se logra escuchar el rechinido de las puertas, extrañas voces que, si bien es probable que sea resultado de la última exhalación de los cadáveres debido al gas en su interior, esto no explica el sonido de las puertas y las camillas que se mueven de lugar.

Es en este recinto donde se siente un ambiente tenso, como si alguien estuviera vigilando.

En la sala de terapia intensiva del octavo piso del hospital, varios testigos dan versiones similares sobre una mujer con una bata blanca que tiene mucho frío, y suele caminar por los pasillos en absoluto silencio, dejando manchas de sangre por el piso y las paredes. Sin embargo, esto llama la atención de los intendentes ya que al llegar la sangre y la mujer han desaparecido.

El vigilante del edificio, que es quien tiene más años en el lugar, cuenta que la mujer del octavo piso, tiene un historial terrorífico. La primera vez que la vieron por los pasillos le sorprendió pues conocía ya el caso de esta.

Se trata de una mujer a la que le hicieron un trasplante de riñón pero dicho órgano no funcionó como debía. Nadie la miró al despertarse sino hasta que al llegar a la sala encontraron la ventana del octavo piso abierta, la mujer se había arrojado.

Hoy en día, se cree que antes de arrojarse la mujer pudo haber sentido dolores insoportables.

Síguenos en

Temas