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La increíble historia del hombre que se escapó de las Islas Marías

Conoce cómo este emblemático personaje pudo escaparse del temido penal de las Islas Marías y después recapturado para regresar a El Alcatraz Mexicano, el cual hoy se convertirá en un espacio cultural

Por  Miriam Arvizu

Presos de las islas Marías toman alimento(INAH)

Presos de las islas Marías toman alimento | INAH

Carlos Miralrio Mujica, un ex preso del penal de las Islas Marías, ubicado en María Madre, una de las ínsulas que conforman el archipiélago del Pacífico mexicano, que hoy se convertirá en un espacio cultural, se fugó de esta temible prisión considerada “El Alcatraz Mexicano” y fue recapturado de la manera menos esperada.

La historia relata que fue a los mediados de los años 80's cuando fue encarcelado Miralrio por robo y lesiones, pero usaba otro nombre, y después se supo que había cambiado de identidad porque había matado a dos personas, entre ellas un policía.

En ese entonces había sido condenado a 26 años de prisión y enviado a las Islas Marías, precisamente en agosto de 1988. En esa estancia con muros de agua, como la describió el escritor José Revueltas, a Carlos Miralrio le gustaba tocar la guitarra, habilidad que le sirvió para poder escaparse, pues la historia dice que el director de la cárcel de las Islas Marías le había llamado para que amenizara un festejo, momento que el aprovecharía para realizar el escape perfecto.

Formación de presos en las Islas Marías. Foto: INAH

El día de la fuga

Para lograrlo, esperó que los cuidadores del penal estuvieran bajo los efectos de alcohol para realizar la fuga. Rompió hieleras con ayuda de machetes, cerrillos y un encededor, para después amarrárselas en el cuerpo. En unas bolsas de plástico se guardó los cerillos, el encendedor y algo de comida. Así se aventuró y se lanzó al mar, sin temor a que un tiburón terminara por comérselo. Se dice que cada que veía a un tiburón se quedaba quieto para que el animal no lo notara, práctica que probablemente le salvó su vida.

En el expediente de la averiguación 4ª/1330/990-0 se detalló que el reo salió de la Isla Madre hacia la Isla Magdalena. Luego se dirigió a Isla Cleofas en una balsa que fabricó y de ahí al Puerto de San Blas. Dicha travesía duró 10 días.

Cuando finalmente llegó a tierra, visitó a una hermana en Jalisco y después llegó a la capital mexicana. Para ese entonces en las Islas Marías lo dieron por muerto, sin embargo había vencido la adversidad, pero el destino se encargó de que esto no fuera así, pues a poco tiempo de haber salido, aproximadamente a cuatroo meses de su fuga, la policía ya lo había recapturado.

Prisioneros a bordo de canoas. Foto: INAH

En la Ciudad de México se había puesto en contacto con otro ex preso para robar en el Convento de Regina Coeli, ubicado en el Centro Histórico, donde robaron piezas religiosas y las vendieron. Más tarde la policía capturó a uno de los vendedores, quien habría echado de cabeza a quienes se los vendieron y así fue como Carlos Miralrio Mujica fue detenido en la colonia Obrera y se dio a conocer su increíble historia que él mismo había relatado a sus captores.