Ahora puedes personalizar la edición que más se ajusta a tus preferencias.

Nuevo
México

Niñas de Guerrero obligadas a huir para no ser "vendidas"

Los matrimonios a temprana edad son una práctica común al margen de toda restricción legal

Por: El Debate

Foto: El Universal

Foto: El Universal

Los matrimonios a temprana edad son una práctica común al margen de toda restricción legal en la comunidad de La Montaña.

La costumbre establece que, una vez acordado el precio, la familia del novio paga a sus futuros consuegros el dinero o "dote" y con eso adquiere la propiedad de la mujer.

"De acuerdo a la comunidad, de acuerdo a las posibilidades de la pareja varón, que es el caso siempre, regularmente, se entregan chivos, gallinas o cantidades de dinero, incluso hasta bebida", comenta Ramón Navarrete, presidente de Derechos Humanos en Guerrero.

Foto: Tlachinollan Centro de Derechos Humanos de La Montaña

En la región de La Montaña, como parte de la cultura de las etnias, se acostumbra dar a las adolescentes en matrimonio a cambio de algún regalo o algún bien, sin embargo ahora se ha monetizado al pedir los familiares dinero en efectivo más el presente que consiste en pan, chocolate, guajolotes y la fiesta, llegando a alcanzar de 100 hasta 200 mil pesos, situación que afecta la costumbre y hace que ahora se hable de venta de mujeres. Aunque más que una venta, es parte de la cultura que tiene la región de La Montaña, donde las mujeres se casan muy jóvenes, a los trece años.

Lamentablemente en muchas comunidades todavía se den estas prácticas, una niña de 12 a 16 años tiene ya su precio, que va desde 150 a 200 mil pesos, si ya tiene 17 o más vale menos, dichas practicas son muy difíciles de erradicar.

Foto: Tlachinollan Centro de Derechos Humanos de La Montaña

El centro de derechos humanos de la montaña Tlachinollan ha documentado cientos de casos, tal es el caso de María, quien dijo que se su marido fue quien se quieso divorciar dejandola con un hijo; sin embargo sus suegros le estan cobrando lo que ellos pagaron por ella.

Algunas instituciones que promueven los derechos humanos, reconoce que es bueno que en las comunidades prevalezcan los usos y costumbres, pero hay algunos que se tienen que cambiar porque denigran los derechos de las mujeres.

Foto: AP

"Fui su sirvienta, su criada, porque todo el tiempo hacía el trabajo de ellos; mi esposo y yo decidimos divorciarnos, y yo no le pude decir que no porque él quiso divorciarse de mí", menciona María. "Pero mis suegros dicen que quieren todo su dinero porque ellos gastaron por su hijo".

Las niñas, por lo regular sufren maltratos y abusos de parte de sus “señores esposos”, han llegado casos de denuncia, donde los padres piden asesoría porque sus hijas dejaron a su marido por maltratarlas y entonces los padres del muchacho decidieron demandar para que les regresaran el dinero que entregaron cuando los casaron.

Esta costumbre provoca indignación entre las mujeres de la comunidad, quienes exigen la intervención de las autoridades.

Foto: EFE

Cuentan los habitantes que cuando van a pedir a las mujeres tienen que ir a su casa y estar toda la noche hasta que convenza a los padres de la novia dándole de tomar cerveza, aguardiente, así hasta que casi se emborrachen para que dé las respuestas. Desde ese momento las mujeres quedan apartadas y ya no pueden salir a los bailes o a la escuela. No pueden salir solas a la calle.

"Como mujeres es algo denigrante, para empezar, más allá de ser mujer creo que somos personas", dice María Isabel, vecina de Tlapa. "Tenemos dignidad, tenemos un valor que no es económico y el asignarle un precio a una vida no tendría por qué pasar, entonces es algo realmente indignante, algo que como mujeres realmente nos violenta".

Como lo informa con información de Imagen Noticias, hay casos, denuncian, en que las adolescentes escapan de sus casas para evitar ser vendidas.

"Yo tengo en mi casa una niña que salió, corrió, se fue de su casa porque sus papás la querían vender al mejor postor", añade María Isabel. "Ella lo que quiere es estudiar, trabajar y salir adelante; la única visión que tiene ahorita es irse ilegalmente a Estados Unidos para poder trabajar".

La solidaridad entre mujeres es importante en casos como estos.

"Las mujeres somos muy fuertes e inteligentes para llegar a lograr todas nuestras metas, nosotras mismas podemos y, como mujeres, ayudar a otras mujeres para que sigamos adelante y que esas mujeres se informen y seamos más empoderadas, como es la palabra común de aquí, de ahorita, para que la igualdad realmente se dé", afirma Rosa Citlali, otra habitante de la zona.

En esta nota:
  • Venta de mujeres
  • Jóvenes huyen de sus casas
  • Familia del novio paga
  • Dinero o dote