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Profepa y Policía Federal aseguran 104 filetes de totoaba

La especie de Totoaba macdonaldi se encuentra enlistada bajo la categoría de “Peligro de Extinción (P)”

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Por: El Universal

Policía Federal hace el decomiso de Totoabas. Foto EFE

Policía Federal hace el decomiso de Totoabas. Foto EFE

Ciudad de México.- Elementos de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) y de la Policía Federal aseguraron un cargamento ilegal de 104 filetes de carne de totoaba en el Aeropuerto Internacional de Tijuana, Baja California, mediante un recorrido de vigilancia en el área de plataforma destinada para la verificación de mercancías de una empresa de paquetería y mensajería.

Policía Federal muestra el decomiso. 

La Profepa detallo que personal acudió al lugar para verificar la procedencia de los contenedores, dos de poliestireno, tipo hielera, mismos que contenían filetes del pescado empaquetados al alto vacío y donde se hallaron 52 empaques con 2 filetes cada uno, que por sus características físicas fueron reconocidas como pertenecientes a la especie Totoaba madonaldi.

La dependencia federal indicó que al verificar detalladamente el cargamento se observó que en los dos contenedores de poliestireno, así como en los empaques al alto vacío, se encontraban etiquetas simples adheribles, en las cuales se señalaba aparentemente la empresa de procedencia del producto marino; así como el lugar de destino ubicado en la ciudad de Tecate, Baja California.

Sin embargo, la Profepa señaló que el cargamento no contenía documentos en el que se acreditara la legal procedencia de los 104 filetes de totoaba, por lo que procedió a realizar los tramites correspondientes por parte de las dos instancias, quedando el producto marino a disposición del Ministerio Público de la Federación.

Además, la Profepa informó que dará el seguimiento administrativo y solicitará en breve la coadyuvancia de la carpeta de investigación de la PGR.

Filetes de carne de totoaba en el Aeropuerto Internacional de    Tijuana. Foto EFE

Según la Norma Oficial Mexicana NOM-059-SEMARNAT-2010, la especie de Totoaba macdonaldi se encuentra enlistada bajo la categoría de “Peligro de Extinción (P)”, con distribución endémica, así como en enlistado en el Apéndice I de la Convención sobre Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestre (CITES).

Las devastadoras secuelas en la caza del pez totoaba

Un pez totoaba junto a una vaquita marina que murió atrapada en las redes
Un pez totoaba junto a una vaquita marina que murió atrapada en las redes

El pez totoaba enfrenta desde hace décadas una dura caza furtiva porque su buche es enormemente codiciado en China, donde se le atribuyen capacidades afrodisíacas y medicinales.

"Hemos realizado diversas incautaciones de más de 100 ejemplares en el último año. El kilogramo de buche de totoaba puede llegar a valer hasta 60 mil dólares" en el mercado negro, explicó a Efe el subprocurador de Recursos Naturales de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), Ignacio Millán.

"Se dice que da mayor potencia sexual, disminuye el colesterol, mejora la circulación, rejuvenece la piel y otorga longevidad a quien la consume", destacó la senadora Diva Hadamira, al denunciar la problemática en la Cámara alta en 2014.

Su pesca se debe al gran valor que en China se paga por la vejiga natatoria (el buche) que es un órgano interno que estos animales utilizan para regular su flotabilidad. Foto: proyectopuente.com.mx

Su pesca en las costas mexicanas se remonta a décadas atrás, y el impacto ha sido evidente: "En 1942 se podían obtener hasta 2.270 toneladas al año, y ya en 1975 el decrecimiento fue muy drástico, de solo 59 toneladas. Ha habido una disminución de la especie de alrededor del 95 %", explicó Millán.

Adicionalmente, en 1993 se decretó la "Reserva de la Biosfera del Alto Golfo de California y Delta del Río Colorado", instaurándose la veda total e indefinida de caza y captura de totoaba y vaquita marina. Esta organización trabaja desde 2015 y junto con la Semar en el norte del Golfo de California realizando con sus barcos patrullajes en busca de cazadores furtivos.

La pesca de totoaba supone el sustento principal de muchos habitantes de pueblos del Alto Golfo de California, como San Felipe o Puerto Peñasco, aunque tampoco los enriquece.

Vejiga natatoria del pez totoaba. Foto:posta.com.mx

"El precio que pagan los intermediarios asiáticos a los pescadores mexicanos por un kilo de vejiga o buche es de entre 500 a dos mil dólares", subrayó Hadamira, un precio que contrasta con los 60.000 dólares que puede tener en el mercado negro.

Pero ¿quién está detrás de este comercio? Millán habló de traficantes asiáticos compinchados con pescadores locales, pero otros expertos insisten en que el narcotráfico también se inmiscuyó, lucrándose de este animal para nutrir sus poderosos tentáculos.

Consecuencias y problemas de la caza

La pesca ilegal de totoaba, además, amenaza con acabar con otra especie única en el mundo, la vaquita marina, un cetáceo del que se sospecha que quedan ya menos de 40 de ejemplares.

En 1975 se declaró la veda permanente del pez, y un año más tarde apareció en el listado de especies amenazadas y en peligro de extinción de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES).

México lucha incansablemente por salvar de la extinción a la vaquita marina. Foto: nationalgeographic.es

Sobre el terreno, el escenario es devastador: "Pescan la totoaba, cogen la vejiga natatoria y tiran toda la carne al mar, se encuentran totoabas muertas por todas las playas, flotando en el agua", lamentó Oona Layolle, directora de operaciones de barcos para Sea Shepherd en el norte del Golfo de California.

La merma en la especie de totoaba conlleva un problema mayor por la red usada por ilegales que trabajan "día y noche": Son mallas muy grandes, que pueden matar toda la biodiversidad de la zona; caen delfines, tiburones, ballenas, tortugas y rayas.

Ante un control cada vez más intenso, los traficantes se las ingenian para "disfrazar" el buche y moverlo, ya sea en "maletas, latas de leche" o incluso ruedas de vehículos.

Con información de El Universal

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