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Regresa la ballena jorobada a la Bahía de Cabo San Lucas

Como cada año, ya se comienza a registrar el regreso de la ballena jorobada a la Bahía de Cabo San Lucas, en Baja California Sur

Por: EFE

Regresa la ballena jorobada a la Bahía de Cabo San Lucas(Foto: El Debate)

Regresa la ballena jorobada a la Bahía de Cabo San Lucas | Foto: El Debate

Cabo San Lucas, Baja California.- Comienza el avistamiento de ballenas jorobadas en la Bahía de Cabo San Lucas en Baja California Sur. 

El Área Natural Protegida de la Bahía de Cabo San Lucas en el municipio de Los Cabos del estado de Baja California Sur es uno de los más importantes santuarios de la ballena jorobada en México. 

Los otros puntos en los que durante la temporada de avistamiento -aproximadamente de diciembre a abril- se pueden ver ballenas jorobadas son las Islas Revillagigedo y en la Bahía de Banderas, en el occidental estado de Nayarit. 

La subdirectora del Área de Protección de Flora y Fauna de Cabo San Lucas, María Jossué Navarro Sánchez, aseguró a Efe que todas las poblaciones de ballenas pasan por la Bahía de Cabo San Lucas porque es "un punto de migración estratégico". 

Avistamientos de ballenas jorobadas en la Bahía de Cabo San Lucas. Foto: El Debate

Los últimos años el avistamiento del cetáceo se ha convertido en un importante motor de turismo en el municipio. 

A diferencia de la ballena gris, que es dócil y tranquila, las jorobadas tienden a hacer grandes movimientos y volteretas a medida que suben a la superficie para tomar aire o alimentarse. 

Así, a pesar de su monumental tamaño, estos mamíferos tienen la capacidad de hacer giros y piruetas saliendo varios metros del agua, maravillando a los visitantes de este espectáculo de la naturaleza. 

Cola de una ballena jorobada al entrar al agua. Foto: El Debate

Las acrobacias siguen sorprendiendo a quienes han estudiado estos animales durante años. 

"Aunque se tiene conocimiento de la peculiar forma de cazar su alimento, pues utilizan las burbujas para desconcertar a su presa, todavía no se sabe a ciencia cierta el porqué de los malabares" afirmó a Efe Navarro Sánchez. 

Las autoridades ambientales consideran este periodo 2018-2019 como una temporada atípica respecto al número y tiempo de llegada del cetáceo, pues se adelantó varias semanas el arribo. 

De acuerdo con la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), la temporada se inicia oficialmente el 15 de diciembre y se extiende hasta el 15 de abril de cada año. 

Avistamiento de una ballena jorobada al momento de entrar al agua. Foto: El Debate

Pero en esta ocasión comenzaron a hacer presencia en la bahía desde mediados de noviembre y con apariciones de hasta "seis ejemplares juntos", indicó la subdirectora. 
Cuando resta aproximadamente un mes de temporada, el prestador de servicios turísticos Miguel Valadez comentó a Efe que esta está siendo muy positiva económicamente para el sector. 

"Llegan al puerto diariamente personas de todo el mundo: Europa, Asia, Estados unidos y hasta de África. Sin olvidar al visitante mexicano. Todos ellos constituyen una importante aportación a la economía" local, destacó el promotor turístico. 

A la fecha se pueden observar hasta ocho animales al día, lo que son números positivos si se toma en cuenta que el mamífero se encuentra de paso por la bahía en su viaje migratorio de miles de kilómetros. 

La ballena jorobada es el cetáceo con las aletas frontales más largas del mundo. 

Los adultos pueden alcanzar hasta los dieciocho metros de longitud, las hembras son mas grandes que los machos y pueden pesar de veinticinco a cuarenta toneladas. 

Recién nacidas, las jorobadas miden aproximadamente cuatro metros y medio, y pesan una tonelada. 

Se calcula que son más de 2.000 ballenas jorobadas las que abandonan el gélido hábitat de la Antártida para avanzar más de 16.000 kilómetros por aguas del océano Pacífico, bordeando la silueta de Suramérica por Perú y Colombia, pasar por Costa Rica y llegar hasta México. 

Muchas de ellas se quedan en el mar de Ecuador, frente a las costas de la provincia de Manabí, donde encuentran las condiciones propicias para comer, aparearse y parir.

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