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Un soldado de élite al servicio de "El Chapo"

NARCOTRÁFICO

MÉXICO, D.F., mayo 13 (EL UNIVERSAL).- Carlos Manuel Hoo Ramírez, alias "El Cóndor", único escolta que acompañaba a Joaquín "El Chapo" Guzmán Loera el día de su recaptura, es un hombre que sólo permaneció tres años y tres meses en el Ejército, pero en ese lapso avanzó rápido: ascendió de soldado a cabo y entró al equipo élite del 209 Grupo Anfibio de Fuerzas Especiales, GANFEs, con sede en Culiacán, Sinaloa, adiestrados para dominar las costas mexicanas y el uso de armas especiales dentro del agua.

La información aquí expuesta obedece a una solicitud de información hecha a la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena). En su respuesta, la dependencia proporcionó una versión pública del expediente de Hoo Ramírez, que consta de 23 hojas.

En el documento se observa que Hoo Ramírez no desertó del Ejército, sólo pidió su baja. Al cumplir sus primeros tres años, el entonces militar había terminado su "contrato de enganche", por lo que podía solicitar su salida, pero en cambio expresó su deseo de continuar con el servicio de las armas "por tiempo indefinido". Fue tres meses después cuando dio un giro radical a su decisión y solicitó su baja.

De acuerdo con su "memorial del servicio", sólo obtuvo un ascenso: el de cabo de arma otorgado el 16 de junio de 1999; no participó en campañas ni acciones de guerra, no obtuvo premios ni registró faltas, sólo hizo uso de sus periodos vacacionales correspondientes.

Y aunque no tuvo faltas al trabajo, fue castigado en cuatro ocasiones: la primera, por 48 horas de arresto, en septiembre de 1999; la segunda, por cinco días, en abril de 2000; la tercera, por 10 días, en agosto de 2000, y la cuarta, por 48 horas, en ese mismo mes. Las últimas dos se efectuaron días antes de su baja.

En ese entonces nadie hubiera advertido que se convertiría en la mano derecha del hombre más buscado del mundo, "El Chapo", ambos detenidos en Mazatlán, Sinaloa, el 22 de febrero pasado.

Como "pez" en el agua

El Grupo Anfibio de Fuerzas Especiales, GANFEs, fue creado en la década de los 90 con la intención de contrarrestar el terrorismo y el narcotráfico. Según fuentes militares, los Anfibios no fueron bien vistos por la Marina Armada de México, por eso, en el gobierno de Felipe Calderón —entre 2007 y 2008— se iniciaron acuerdos entre la Sedena y la Marina para trasladar a sus integrantes a la Armada.

A pesar de estos intentos, existe registro de que hasta 2012 los GANFEs seguían operando para la Sedena. En el informe de labores 2013 del Ejército no se menciona al grupo, pero sí patrullajes anfibios.

Estos elementos especiales, como Carlos Manuel Hoo Ramírez, recibieron adiestramiento en selvas, aprendieron patrullaje y supervivencia, conocieron de navegación marítima básica y avanzada, de fauna y flora en el ambiente; supieron de reconocimiento y combate en áreas inhóspitas y climas extremos bajo cualquier situación y terreno, según se informa en un video institucional de las Fuerzas Especiales de la Sedena.

La información de estos grupos fue celosamente resguardada por el Ejército, pero en una solicitud de información pública y tras un recurso de revisión, la Secretaría de la Defensa se vio obligada a responder sobre las zonas de operación de los entonces GANFEs.

"Participan en apoyo de las autoridades civiles, a fin de acotar las actividades ilícitas del crimen organizado, en específico en litorales, así como en lagos, lagunas, esteros, presas, ríos y vías fluviales, ya que pueden participar en el lugar que se requiera su intervención para cumplir con las misiones de las instituciones armadas que, ante todo, existen como salvaguardas del Estado Mexicano; por lo antes mencionado, al informarle que se desempeñan en la zona costera, es porque ahí es donde comúnmente se les destina por las características de su adiestramiento…", respondió la Secretaría de la Defensa.

A los GANFEs se les impartió un curso para aumentar sus capacidades físicas y mentales, con acento especial en el trabajo acuático. Al finalizar el adiestramiento, un Anfibio debía ser capaz de nadar mil 300 metros portando su uniforme, arma y equipo.

Todas estas habilidades debieron ser demostradas por Carlos Manuel Hoo Ramírez.