Conéctate a El Debate

O conéctate con...

Usuarios registrados

Cancelar

"Ya levántate hijito, salte de ahí"

MICHOACÁN

Michoacán.- Rodrigo Benítez Pérez tenía 25 años, seis hermanos, dos hermanas y una madre cuando lo mató la bala que disparó un militar contra la gente. Trabajaba cortando mango, papaya, limón. Era soltero y vivía con su mamá en un barrio cercano a la carretera, en una casa de madera con techo de lámina, con amplio patio que alberga árboles frutales, trebejos; entre ellos la estructura de metal de una cama de hospital que utilizan para sentarse.

Es en ese mismo patio donde ahora lo velan, en un brillante ataúd gris. Sus hermanas escoltan a la madre, Juana, que repite una y otra vez que no culpa a nadie, que sólo quiere paz. Ella se niega a hablar del conflicto, bien o mal contra cualquier grupo o protagonistas. Dice que sólo los dejen trabajar.

La noche del lunes, asegura la madre, salieron a la carretera. Ella también estaba ahí, escuchó los balazos y se desmayó. Ahora piensa que su corazonada de madre le advirtió que había caído su hijo. "Sólo sé que mi hijo no llegó a que lo auxiliaran. Ahí se ahogó".

Se levanta y se acerca al féretro. Le dice a su hijo muerto: "Ya levántate, Guache, ya amaneció. Ya levántate, hijito, salte de ahí". Llora hasta perder el conocimiento. Su hija, la más pequeña, una niña de 10 años, sale corriendo, llorando. Regresa con un frasco de alcohol para auxiliarla.