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A cuatro años del San Valentín más sangriento

Fue la madrugada del 14 de febrero de 2013 cuando Oscar Pistorius acabó con la vida de su pareja, la modelo Reeva Steenkamp

Foto: Infobae

El sudafricano Oscar Pistorius, de 26 años, se había convertido en el primer atleta paralímpico en participar en un Juego Olímpico (Londres 2012) y se había ganado el apodo del deportista sin piernas más rápido del mundo. Sin embargo, el 14 de febrero de 2013, la historia cambió.

Era la madrugada del 14 de febrero, Pistorius convivía con su novia, Reeva Steenkamp, la modelo de 29 años, en su vivienda ubicada en Silver Woods Estate, uno de los barrios residenciales más exclusivos de Pretoria.

Pistorius fue el primer atleta paralímpico en participar en los Juegos Olímpicos en Londres 2012. Foto: Infobae

Entre las 3:12 y las 3:14 de la madrugada, el velocista disparó en cuatro ocasiones contra el cuerpo de su pareja, quien se encontraba encerrada en el baño. Al principio, el atleta sostuvo que se trató de una confusión, ya que él creyó que quien estaba tras la puerta era un ladrón.

Sin embargo, según se determinó en el extenso juicio que tuvo su sentencia final en julio 2016, y gracias al aporte de los vecinos, se descubrió que la pareja había tenido una fuerte discusión y que los gritos de Steenkamp se oyeron antes de los disparos.

En estado de shock, Pistorius salió a la terraza y pidió ayuda, pero al no obtener respuesta y luego de colocarse las prótesis, corrió hacia el baño e intentó derribar la puerta.

Al no lograrlo, el sudafricano tomó un palo de cricket, con el que logró romper la madera, alcanzó el picaporte se metió al baño.

La escena del crímen. Foto: Infobae

Allí estaba el cuerpo sin vida de su novia, él creía que aún respiraba. Oscar terminó acostado en el piso, con la cabeza sobre la tapa del inodoro y bañado por un charco de sangre proveniente de las heridas que tenía la modelo en brazo, cadera y cabeza.

Luego intentar detener las hemorragias con una toallas, sin conseguir resultado, Pistorius hizo tres llamadas. Primero a su vecino y amigo Johan Stander: "Johan, por favor, por favor, ven a mi casa. He disparado a Reeva. Pensé que era un intruso. Por favor, por favor, por favor, ven enseguida", exclamó el velocista, según señala el libro Pistorius, la sombra de la verdad. Luego llamó a emergencias, pero le recomendaron que fuese él quien llevara el cuerpo. Finalmente, se comunicó con la seguridad del complejo.

El velocista durante uno de los juicios. Foto: Infobae.

Pistorius tomó el cuerpo sin vida de la modelo y lo bajó por las escaleras. En ese instante se topó con un guardia de seguridad, su jardinero, quien vivía en la planta baja y con su amigo Stander, quien llegó acompañado por su hija.

Mientras esperaban la ambulancia, que Stander había pedido, el velocista entendió que cualquier intento por regresar a su novia a la vida era inútil.

Tras esa noche comenzó un largo juicio que tuvo dos sentencias. El 21 de octubre de 2014, el Tribunal Superior de Justicia de Pretoria condenó a Pistorius a cinco años de prisión por un delito de homicidio.

En diciembre de 2015, el Tribunal Supremo de Apelación anuló la primera condena y encontró al deportista, quien ya contaba con prisión domiciliaria, culpable de asesinato. Finalmente, el 6 de julio de 2016 fue condenado a 6 años de cárcel, un castigo menor del esperado, ya que la jueza determinó que "las circunstancias atenuantes pesan más que los factores agravantes".

En más de una ocasión Pistorius no pudo declarar por padecer cuadro de depresión. Foto: Infobae.

Actualmente, Pistorius cumple su sentencia en la correccional de Atteridgeville, que posee instalaciones para personas con discapacidad.

Con información de Infobae