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Antes de las elecciones, se registra en Estados Unidos un aumento de compras de armas

Antes de las elecciones presidencias del 3 de noviembre, academias y tiendas de armas en Estados Unidos reportaron un aumento de compras de armas que podría ser el reflejo de la angustia por la COVID-19, la violencia y un clima político hipertenso

Por  AFP .

Se registra en Estados Unidos un aumento de compras de armas(istockphoto)

Se registra en Estados Unidos un aumento de compras de armas | istockphoto

Washington, EE.UU.- Antes de la fecha de las elecciones de Estados Unidos se ha registrado un preocupante aumento de compras de armas, en zonas rurales como en grandes metrópolis, que podría ser el reflejo de la creciente angustia por la pandemia del nuevo coronavirus (COVID-19), la violencia y un clima político hipertenso.

En la academia de tiro Boondocks Firearms, en Jackson, en el estado sureño de Misisipi, Brenda Dumas, con su protector antiruidos en las orejas y los pies separados, espera las indicaciones de instructor mientras apunta su flamante pistola hacia un blanco de cartón.

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-"Dispara"- ordena el instructor. Poco segundos después, la mujer de 60 años, lo hace y las detonaciones retumban en el lugar. 

Dumas explicó que acaba de comprar su primera arma y convenció a su esposo a tomar un curso de tiro, porque quiere "Ser capaz de protegerme".

"Me siento algo menos segura a causa de la violencia que se ve en la televisión" y con la que "estoy filosóficamente en desacuerdo", dijo.

Desde mayo, cuando un policía blanco asfixió hasta la muerte al ciudadano negro George Floyd, el país ha registrado una ola de protestas antiracistas, que algunas veces son muy violentas.

"Manifestarse es un derecho. Esas personas no generan caos", retruca un afroestadounidense inscrito en la misma academia que Dumas. "Tenemos un presidente que en vez de reducir la tensión, la aumenta", dice a condición de no ser identificado.

Por su parte, el presidente Donald Trump, actualmente enfermo con el nuevo coronavirus, denuncia un caos orquestado por la extrema izquierda y promete restablecer "la ley y el orden" si gana un segundo mandato en las elecciones programas para el 3 de noviembre.

En este período complicado en el que milicias de extrema derecha buscan desafiar a los manifestantes, el hombre en la academia también ve normal completar su arsenal con una pistola, más fácil de portar que sus fusiles.

HOMICIDIOS 

A unos 2.000 km de esa academia, en Nueva York, personas esperan ante la armería Coliseum Gun Traders, un lugar que siempre está lleno de gente.

"Hasta hace poco las armas de fuego no eran parte de mi modo de vida", explica Al Materazo, quien fue a comprar municiones. Sin embargo, a causa de la COVID-19, en febrero adquirió su primer fusil.

"Inmediatamente pensé que la gente iba a perder su empleo, que habría menos dinero y aumentarían los robos", explica.

Quería poder proteger a mi familia", añade.

Luego este hombre blanco, de 40 años, compró una segunda arma debido al "clima político y los disturbios".

En esa acera de Long Island, el latino Edwin Tavares, de 51 años, señala otro factor de inquietud: el alza de la criminalidad en Nueva York, donde los homicidios aumentaron un 40% en los primeros nueve meses del año y los tiroteos, un 91%.

"Con el llamado a reducir los fondos de la policía y la denigración de los agentes" escuchada en las manifestaciones "Black Lives Matter" (Las vidas negras importan), "se diría que ahora está en nuestras manos luchar contra el crimen", lamenta Tavares.

CLIENTES DE 18 A 80 AÑOS

Dentro de la armería, su propietario, Andrew Chernoff, no para de ver entrar a clientes. Cuenta que "esto pasa desde febrero. Es un fenómeno real. Es el más grande que he visto en mi carrera. ¡Es una locura!".

El perfil de sus clientes es amplio. Dice los clientes son de "18 a 80 años" y "desde un chófer de camión de basura hasta un empleado de oficina".

"En este momento hay tantos compradores que los fabricantes tienen problemas para seguir el ritmo" de la demanda, dice Chad Winkler, gerente del centro de entrenamiento Boondocks Academy. "Hay falta de armas y municiones", señala.

Los precios, en consecuencia, se disparan. Uno de sus clientes dice haber pagado 800 dólares por un fusil semiautomático que normalmente cuesta 493.

Y en Nueva York, cuyas leyes sobre armas son más estrictas que en el estado de Misisipi, las solicitudes de permisos es tal que demoraran meses en tramitarse, "Normalmente, llevaba seis meses, ahora más de 14", afirma John DeLoca, dueño del salón de tiro Seneca en Queens.

EXISTENCIAS

Los números de las autoridades sobre los pedidos de verificación de antecedentes judiciales obligatorios para comprar armas confirman ese aluvión, en 2019 se tramitaron 2,3 millones de pedidos y en los 6 primeros meses de junio, 3,9 millones, lo cual es un récord.

John DeLoca dice que "esto debería calmarse después de las elecciones. La gente no tiene tanto dinero".

Chad Winkler recuerda que siempre hay un alza antes de cada elección. A su juicio, los dueños de armas, casi un 30% de los adultos estadounidenses, se aprovisionan por temor a un eventual endurecimiento de la legislación.

Por su parte, el candidato presidencial demócrata, Joe Biden, que quiere prohibir los fusiles de asalto, genera inquietud en la casa de Alycia Brewer, quien fue con su marido a Boondocks Academy para aprender a usar su nuevo fusil AR-15.

"Queremos ver garantizados los derechos de la Segunda Enmienda" de la Constitución, dice Brewer.

Sean cual sean los motivos de los compradores, una cosa es cierta: "Nuestro sector tendrá un año estupendo", dice Chernoff en su armería de Nueva York. "Es muy bueno, pero se si mira esto como reflejo de lo que pasa en el país, es triste", reflexiona.

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