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Arqueólogos restauran "cama de dragones" de 2.500 años

La cama, con figuras de dragón de color bermellón al lado, está compuesta por 45 partes y sigue impresionando su antigüedad

Por  Xinhua

Imagen ilustrativa. Foto: AP

Imagen ilustrativa. Foto: AP

CHENGDU, China, 8 ene (Xinhua) -- Después de 17 años de esfuerzos, arqueólogos de la provincia de Sichuan, suroeste de China, anunciaron hoy la conclusión de la restauración de una "cama de dragones", que se cree fue utilizada por un antiguo rey hace 2.500 años.

La cama, de 2,55 metros de largo, 1,3 metros de ancho y 1,8 metros de alto, es la cama lacada más antigua y mejor preservada que se ha desenterrado en China, comentó Yang Tao, investigador asistente del Instituto de Investigación  Arqueológica y de Reliquias Culturales de Chengdu.

La cama, con figuras de dragón de color bermellón al lado, está compuesta por 45 partes, la más larga de 3,2 metros y la más corta de apenas 20 centímetros. Todos los componentes están sólidamente conectados con ensamblajes y articulaciones de espiga.

La cama fue desenterrada en el año 2000 en un complejo funerario descubierto en Chengdu, capital de la provincia de Sichuan.

"Partes de la cama estaban dispersas en varios ataúdes en forma de bote al momento del descubrimiento, y los arqueólogos y trabajadores tardaron 17 años en restaurar la cama a su forma original con sus mejores habilidades, utilizando varias técnicas", explicó Xiao Lin, quien encabeza al departamento de restauración del instituto.

"Con base en su estructura y modelos, la cama podría haber sido utilizada por un antiguo rey del Estado Shu, quien gobernó la región al inicio del período de los Estados Guerreros, hace 2.500 años", dijo Yan Jinsong, arqueólogo que encabezó el trabajo de excavación del complejo funerario.

"Los signos que dejaron los fabricantes en la cama están muy relacionados con el lenguaje utilizado en el Estado Shu, ofreciendo nuevas y valiosas pistas para los arqueólogos que buscan decodificar el misterioso lenguaje antiguo", agregó.  Fin

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“Quería enterrar a mi bebé, en esa caja fea y vieja”

Bello Monte .- La falta de recursos económicos y debido al alto costo en los materiales para fabricar un ataúd, una madre de familia se vio obligada a sepultar su hijo de un año en un cajón de madera.

El pasado miércoles en la madrugada, el pequeño había sido internado en la clínica popular de El Paraíso debido a que había  convulsionado.

La madre del pequeño indicó que el infante sufrió complicaciones respiratorias debido a la quema de un cúmulo de basura en el sector La Chivera de la Cota 905 por lo que lo tuvo que llevar de emergencia al hospital.

“El humo entró en la casa, donde vivo con el resto de mis cuatro hijos menores”, señaló.

Debido a que el estado de salud del infante se complicó, fue remitido al nosocomio Miguel Pérez Carreño, donde minutos después dejó de existir a causa de una neumonía.

El menor fue sepultado en una caja de madera. Foto ilustrativa Pixabay

Tras el deceso del menor, la madre inició los trámites para darle sepultura a su bebé pero su diligencia se vio truncado al no contar con los recursos para adquirir un ataúd, y debido a que los empleados de los servicios funerarios le indicaron que la producción de féretros para niños estaba suspendida debido a los altos costos de los materiales para su fabricación.

Al escuchar estas palabras y en medio del dolor, la madre decidió improvisar el féretro con un cajón de madera que yacía arrumado en un rincón de su vivienda, citó El Nacional.com.

“Quería enterrar a mi bebé, no me importaba si era en esa caja fea y vieja”, dijo la madre llorando desconsoladamente.

La mujer indicó que días antes un conocido de la familia había atravesado por esta misma situación y le había manifestado que no conseguía en las funerarias un ataúd para su hijo, y que los que le ofrecían superaban los 4 millones de bolívares por lo que él había confeccionado uno.

 “Le di el cajón al señor y me lo transformó completamente en menos de dos días. Lo lijó y pintó de blanco, por dentro y por fuera. También le colocó una almohadita que forró con tela satinada de color blanco. En la tapa le hizo una abertura donde colocó el vidrio. El señor no me cobró ni medio”, agregó.