Mundo

El Chapo Guzmán es declarado culpable por testimonios de sus cómplices

Joaquín "el Chapo" Guzmán ha sido declarado culpable tras seis días de deliberación del jurado por testimonios de sus cómplices del cártel de Sinaloa

Por  EFE

El capo fue extraditado a los Estados Unidos el 19 de enero de 2017.(AP)

El capo fue extraditado a los Estados Unidos el 19 de enero de 2017. | AP

Nueva York.- El Chapo Guzmán, considerado el capo más poderoso tras dirigir el cartel de Sinaloa durante 15 años, fue declarado culpable de narcotráfico este martes tras casi 40 sesiones judiciales en las que más de una docena de sus antiguos cómplices delataron su extensa red de operaciones y su carácter despiadado. 

Se han escuchado en la sala desde crueles asesinatos de miembros de su propia familia, colaboradores y narcotraficantes rivales, hasta pormenores del transporte y distribución de cientos de toneladas de estupefacientes, o supuestos pagos de sobornos a los más altos cargos de México, como el expresidente Enrique Peña Nieto. 

Estos testimonios, contados por 14 de los antiguos cómplices de Joaquín Guzmán, sumadas a las de otros 42 testigos de la Fiscalía, son las que han llevado al jurado a alcanzar una conclusión tras seis días de deliberaciones. 

Breve cronología del capo / AFP.

Nacido el 4 de abril de 1957 en la localidad de Badiraguato, en Sinaloa, y apodado el Chapo por su baja estatura, el todopoderoso emperador de las drogas se enfrenta ahora a una sentencia de cadena perpetua, tras ser culpable de enviar a EE.UU. cientos de toneladas de heroína, cocaína, marihuana y metanfetaminas, entre otros crímenes.

El juez Brian Cogan se va a tomar cuatro meses para decidir la condena final, para lo que ha convocado al tribunal el próximo 25 de junio. 

El capo creció en una familia pobre en un rancho conocido como La Tuna, y se inició en el mundo de las drogas a los 15 años cuando comenzó a cultivar y vender marihuana y opio, "la única manera de tener dinero para comprar comida y sobrevivir", según dijo en su entrevista con el actor Sean Penn. 

Pero el historial criminal por el que se le ha condenado no comenzaría hasta los años ochenta, como lugarteniente y hombre de confianza de Miguel Ángel Félix-Gallardo, "El Padrino", fundador del primer cártel de Guadalajara, en México. 

Entonces, prácticamente sin estudios, el Chapo diseñó una estrategia para transportar cocaína y marihuana desde Colombia a Estados Unidos en aviones, que hacían el viaje de vuelta a México cargados de dólares. 

En la década de los noventa, con la detención en 1989 de Félix-Gallardo, el Chapo decidió ir por libre y crear el cártel de Sinaloa, que luchó contra sus rivales para hacerse con el control del narcotráfico en Guadalajara y que desde comienzos de los noventa transportó la droga entre EE.UU. y México a través de túneles. 

Conocido y admirado por su excéntrica vida de lujo, Guzmán amasó tal popularidad en su región que se convirtió en el protagonista de decenas de canciones, lo que no impidió que fuera arrestado por primera vez en 1993 y condenado a 20 años de prisión, desde donde siguió estando al cargo del cártel. 

El poder y dinero acaparados por el emperador mexicano de las drogas llevaron a la revista Time a situarlo en 2009 entre las 100 personas más influyentes del planeta y a la publicación Forbes a incluirlo a partir de 2012 en la lista de las personas más ricas del mundo. 

Más tarde, saltó a la fama internacional con la serie televisiva que le dedicó Netflix en la que se narra su ascenso y caída como traficante, además de sus escandalosas fugas carcelarias.

La primera, la de la prisión de Puente Grande el 19 de enero de 2001, y la segunda y más conocida, del penal de El Altiplano el 11 de julio de 2015, de donde salió a través de un túnel al que se accedía desde su propia celda. 

Su último arresto, que desembocó en su extradición a EE.UU. en enero de 2017, le ha llevado ya a pasar dos años en una unidad de aislamiento del Centro Correccional Metropolitano, en Manhattan, donde las estrictas condiciones de su encierro paradójicamente le han dado todavía más visibilidad. 

El Chapo tras su arresto en 2017 / AFP.

Y es que las autoridades estadounidenses han impuesto un gran número de medidas para evitar que el narco dejara en evidencia a sus fuerzas de seguridad, como ya hizo con las mexicanas. 

Desde que llegara a Nueva York, los abogados del Chapo han presentado varias quejas formales ante los tribunales, ya que se le ha negado cualquier tipo de comunicación con el exterior, a excepción de su defensa y alguna visita de sus hijas gemelas de siete años, aunque todo a través de un cristal. 

Tampoco se le permite salir del edificio en el que está confinado, por lo que la única oportunidad que tiene de ver la luz del sol es durante sus traslados de la prisión a la corte, momento en el que le escolta un convoy de una docena de vehículos policiales, cuya marcha vigilan además helicópteros desde el aire y lanchas desde el río que cruzan. 

El cúmulo de circunstancias ha llevado a que el juicio del capo se convirtiera en una atracción turística más de Nueva York, donde han acudido personas para asistir al juicio y ver en vivo y en directo al mexicano y a su joven y llamativa esposa, Emma Coronel, que acudió a casi todas las vistas. 

No lo dejen escapar, háganle pagar por todos sus crímenes, declárenlo culpable de todos los cargos",

dijo la fiscal Andrea Goldbarg en su contundente alegato final, de más de seis horas y media de duración. 

Una petición a la que los 12 miembros del jurado han respondido afirmativamente tras seis días de deliberaciones en un largo, mediático y proceso judicial que dejará entre rejas al más famoso capo de la droga después de Pablo Escobar.