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Siete niños migrantes se reúnen con sus madres en NY

Una madre hondureña también salió el viernes de Cayuga en silencio junto con sus dos hijos, uno de los cuales traía un gran oso de peluche y sonreía

Por: AP

La inmigrante guatemalteca Rosayra Pablo Cruz, al centro, sonríe acompañada de sus hijos Fernando, derecha, de 5 años, y Jordy, de 15, frente al Centro Cayuga de servicio social, el viernes 13 de julio de 2018, en Nueva York. (AP Foto/Mary Altaffer)

La inmigrante guatemalteca Rosayra Pablo Cruz, al centro, sonríe acompañada de sus hijos Fernando, derecha, de 5 años, y Jordy, de 15, frente al Centro Cayuga de servicio social, el viernes 13 de julio de 2018, en Nueva York. (AP Foto/Mary Altaffer)

NUEVA YORK (AP) — Siete niños inmigrantes que habían sido separados de sus familias salieron el viernes de un centro de servicio social de la ciudad de Nueva York de la mano de sus madres y con globos, mochilas y animales de peluche.

Una mujer guatemalteca sostenía en brazos a su hijo de 5 años, más de dos meses después de que fueron separados. Él y su hermano de 15 años han estado hospedándose con una familia que los acogió en la ciudad.

“Quiero agradecer a todos aquellos que hicieron esto posible, porque para mí era algo imposible”, dijo Rosayra Pablo Cruz. “Pero cuando está en los planes de Dios, todo es posible”.

Se fueron del Centro Cayuga en East Harlem, que tiene un contrato federal para colocar a los niños inmigrantes no acompañados en casas de acogida por un plazo corto.

Yeni González, otra madre guatemalteca, recibió la custodia de sus tres hijos, de 6, 9 y 11 años. Dijo que se sentía feliz.

Le agradeció a los funcionarios electos, a su abogado, y a voluntarios que pagaron su fianza a través de una recaudación de fondos y la llevaron a Nueva York en automóvil desde el Centro de Detención Eloy.

Envió un mensaje a las madres que aún están detenidas cerca de la frontera con México: “Luchen, porque con toda la ayuda de estas personas lo van a lograr, y con la ayuda de Dios”.

Julie Schwietert Collazo fue una de las que ayudó. Organizó la caravana que llevó a González a Nueva York después de que su grupo de voluntarios pagó la fianza de 7.500 dólares para que González fuera puesta en libertad. Recaudaron casi 200.000 dólares y hasta ahora han pagado las fianzas de seis mujeres para que las liberaran de esa instalación en Arizona, y se espera que tres más sean puestas en libertad.

Al preguntársele si tenía algo que decirle al presidente Donald Trump, González sólo negó con la cabeza.

Una madre hondureña también salió el viernes de Cayuga en silencio junto con sus dos hijos, uno de los cuales traía un gran oso de peluche y sonreía.

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