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Griselda Blanco, la reina de la cocaína

HISTORIA - NARCOTRÁFICO

Nadie sabe en el fondo en lo que se convertirá cuando se es niño, quizás se acierte en profesión, pero jamás en la manera que se vivirá, Griselda Blanco, conocida como "La reina de la cocaína", hizo mucho más que delinquir, convirtió el narcotráfico en su arte y su vida.

De nacionalidad colombiana, Blanco, fue la precursora del negocio millonario antes de que existieran los carteles de Medellín y Cali, y antes de que llegaran capos como Pablo Escobar, El señor de los cielos o "El Chapo" Guzmán.

Griselda Blanco nace el 15 de febrero de 1943 en Santa Marta, Colombia, pero siendo muy niña su madre, de la que se dice fue una prostituta, se la llevó a vivir a Cartagena y luego a Medellín.

En esta ciudad sería donde también comenzó a delinquir, y es que, después de una infancia viviendo en la pobreza, Griselda, la pequeña, parecía no quedarle más remedio que asaltar a los transeúntes para conseguir algo que poder llevarse a la boca.

Si bien los medios colombianos aseguran que no es mucha la información que se tiene sobre esa época en la vida de la narcotraficante, se menciona una infancia violenta, característica que tomó su personalidad.

El delito fue su forma de vida, jamás mostró piedad.

De su niñez, el delito que marca su historia nació al alero de un asesinato. Blanco y un grupo de niños secuestran a un menor y le exigieron recompensa a su familia. Cuando no recibieron la respuesta que buscaban, habrían retado a la niña para que le disparara al rehén; entonces, con once años, habría ultimado a su primera víctima.

Las condiciones en que vivió pareció hacerla madurar de forma temprana, no sólo como delincuente, sino también como mujer.

Griselda Blanco se fue de su casa a los 14 años luego de una brutal pelea con su mamá y años después se casó con Carlos Trujillo, un delincuente especializado en falsificar visas a Estados Unidos, con el que tuvo tres hijos, Osvaldo, Dixon y Uber.

Blanco no perdió el tiempo, cuando su primer esposo murió – unos dicen de cirrosis, aunque otras versiones dicen que envenenado- ella se adueñó del negocio y se fue a vivir con su amante, Alberto Bravo, sin experimentar mayor duelo.

"Más que el amor, a Griselda la movía el interés", cuenta Susana Castellanos en el libro Mujeres más perversas de la historia.

Griselda y Alberto comenzaron en Nueva York sus primeros trabajos en el incipiente negocio de la coca. En poco tiempo la Madrina, como también se hizo llamar, era ya el contacto ineludible para cualquier narco colombiano que quisiera expandir sus redes a Estados Unidos.

A principios de los 70, Griselda estaba contrabandeando cantidades de cocaína nunca antes vistas y desde 1973 su nombre apareció en los radares de la DEA, según Raúl Díaz, agente anti-narcóticos en ese tiempo.

En esos años dos vidas ligadas al crimen se cruzan; Griselda Blanco conoce a Pablo Escobar, quien la reconoce como un modelo a seguir. Ella le enseña las primeras rutas del tráfico de cocaína y le da consejos sobre el "negocio", desde cómo distribuir la droga hasta como "lavar" las millonarias ganancias.

A "La Viuda Negra", así también se le conoció a Griselda, tanto que una novela basada en su vida lleva ese nombre. A ella se le atribuyen varias de las formas de transportar cocaína a Estados Unidos, como en jaulas para mascotas, tacones de zapatos, bolsillos secretos o usando fajas para obesos; se dice que ella fue la que incursionó con el uso de las llamadas "mulas", personas que transportan droga dentro de su cuerpo.

Griselda hizo correr ríos de sangre por las calles de Miami.