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Hallan cuerpo de bebé enterrado dentro de una mochila en Texas

El padre del menor condujo a la policía hasta el lugar después de admitir que había enterrado a su hijo

Por  EFE

El cuerpo del bebé fue encontrado enterrado adentro de una mochila en un suburbio de San Antonio.(Ilustrativa/ Pixabay)

El cuerpo del bebé fue encontrado enterrado adentro de una mochila en un suburbio de San Antonio. | Ilustrativa/ Pixabay

Phoenix.- El cuerpo de un bebé de origen hispano fue encontrado enterrado dentro de una mochila en un suburbio de San Antonio, Texas, informó la policía este viernes.

El bebé de ocho meses de edad, identificado como King N, fue hallado cerca de la casa familiar, luego que el padre, Christopher D. de 34 años, admitiese haber enterrado el cadáver de su hijo al descubrirse varias anomalías durante la investigación del caso y condujese a las autoridades hasta el lugar.

El Departamento de Policía de San Antonio informó en conferencia de prensa que los agentes desenterraron una mochila en la cual se encontraba el cuerpo del niño, que estaba envuelto en una cobija.

Inicialmente se creía que el bebé había sido secuestrado cuando se denunció que una mujer robó el auto de Christopher con el menor adentro el pasado 4 de enero.

Sin embargo, la Policía admitió que la denuncia de secuestro fue un engaño, por lo que tanto el padre, como la abuela, Beatrice C. Sampayo, y una prima de Christopher, Angie Torres, han sido acusados de manipulación de pruebas.

Según documentos judiciales, el progenitor, al que se le ha fijado una fianza de 1,25 millones de dólares, está acusado además de lesiones a un menor, lesiones corporales graves por omisión, delito grave en primer grado y posesión ilegal de arma de fuego y drogas.

El padre declaró que mientras la madre estaba trabajando él, sin querer, golpeó el asiento de coche para bebés donde estaba su hijo sentado, lo que hizo que el menor cayera al suelo.

En su declaración, agregó que el pequeño probablemente se golpeó la cabeza con un mueble antes de caer boca abajo al suelo y que, presa del pánico, decidió no llamar a emergencias por temor a las consecuencias que podría tener este suceso, pero que cuando revisó posteriormente al bebé este había fallecido.

La llamada telefónica del falso secuestro provocó que se prolongase una intensa búsqueda del bebé durante una semana.