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Con un acueducto se salvará el Mar Muerto

El ambicioso proyecto “canal de la paz”, lanzado por Jordania, Israel y los palestinos, está más cerca que nunca. 

Por: El Debate

Desastre. La costa del mar Muerto seca en Jordania. - AFP

Desastre. La costa del mar Muerto seca en Jordania. - AFP

AFP. ¿Utilizar el agua del mar Rojo para evitar que el mar Muerto se seque y al mismo tiempo producir agua potable? 

“Solo el mar puede llenar el mar”, estima Musa Salim al Athem, que viene a arar sus campos de tomate a orillas del mar Muerto. Nacido en 1953, este campesino jordano vio cómo las aguas azules se retiraban al pasar los años, dejando un paisaje lunar de cráteres y esculturas naturales de sal.

“Antes de 1967, el agua estaba a diez minutos a pie de mi casa, ahora, está a una hora”, cuenta. El mar Muerto, con aguas altamente saladas y bordeado de montañas color ocre, podría desaparecer. Desde 1960 ha perdido un tercio de su superficie y su nivel sigue bajando un metro por año.

Las culpables son la explotación intensiva de potasa, que acelera su evaporación, pero sobre todo la disminución del caudal del río Jordán, cada vez más explotado por los dos países que lo bordean, Jordania e Israel.

Proyecto Mar Rojo-Mar Muerto
Proyecto Mar Rojo-Mar Muerto

Con su barro que tiene propiedades medicinales, su salinidad excepcional, sus reservas de potasa y su atractivo turístico, “el mar Muerto (...) en un tesoro inestimable”, señala Avner Adin, especialista israelí del agua.

No han faltado las ideas para evitar su desaparición. Hacia 1900, el padre fundador del sionismo Theodor Herzl ya había imaginado un canal que lo alimentara desde el Mediterráneo.

Pero finalmente se escogió un proyecto de acueducto que partirá del mar Rojo y que será construido íntegramente en territorio jordano, en colaboración entre israelíes, jordanos y palestinos.

El proyecto, firmado en 2013, prevé la extracción de 300 millones de metros cúbicos de agua que serán desalinados en una planta en Aqaba, en el sur de Jordania, para obtener agua potable, escasa en la región. Los residuos originados por la desalinización serán transferidos al mar Muerto, 200 km más al norte, a través de un acueducto.

Esto no será suficiente para estabilizar los niveles del mar Muerto, pero será un inicio para frenar su desaparición, apunta Frédéric Maurel, encargado del proyecto para la AFD.

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