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La imprudencia de un padre acabó con la vida de un bebé

El hombre metió al pequeño a un baño lleno de vapor para que se quitara la tos

El pequeño murió en el baño. Foto Pixabay solo para ilustrar la nota

Nueva York.- Un bebé de un año murió a causa de la imprudencia de su padre. El hombre encerró a su hijo de un año en el baño para calmarle la tos.

El adulto pretendía que a su hijo se le pasara la tos y por ello lo introdujo en el baño, le abrió a la regadera de agua caliente y lo sentó junto a la bañera.

Fue alrededor de las 03:00 horas cuando el hombre decidió dejar al menor encerrado en el baño. Para no perder la noción del tiempo, puso la alarma de su celular a las 05:00 horas, y volvió a dormir.

El padre había intentado calmar la tos de su hijo preparándole un zumo de agua, limón y azúcar, pero aparentemente esto no funcionó y el pequeño seguía tosiendo, por ello, optó por crear un humidificador con el agua de la bañera para que esto le permitiera respirar mejor y dejara de toser.

El hombre tenía pensado dejar dos horas a su hijo en el baño, sin embargo, la madre del pequeño despertó antes de que la alarma sonara y de que el niño muriera en el lugar.

Al llegar al baño, la mujer observó al pequeño casi desvanecido y con una temperatura superior a los 42 grados.

Cuando la madre descubrió al pequeño rápidamente lo trasladado al hospital, pero el menor murió horas después, citó Nydailynews.com

OTRO CASO

En California, tres niños fueron asesinados por su padre en un apartamento, tras un altercado de violencia doméstica con su esposa, informaron las autoridades el jueves.

Los agentes de la Patrulla de Caminos de California arrestaron a Robert Hodges, de 33 años, en la carretera interestatal 80 en el vecino Sacramento en los primeros minutos del jueves.

Los niños, que un pariente llamaba como "los hermosos bisnietos", fueron asesinados en el apartamento de la familia en West Sacramento después de las 9 de la noche del miércoles. La policía y los socorristas intentaron aplicar medidas de salvamento a los menores, pero los tres fueron declarados muertos en el lugar de los hechos. La policía no ha revelado cómo fueron asesinados los niños.

Kinney precisó que la madre fue víctima de violencia doméstica, pero que no sabía la gravedad de sus heridas.

Añadió que ella no presenció cómo Hodges mató a los niños, a diferencia de lo que se informó inicialmente. La televisora de Sacramento KCRA informó previamente que Kinney le dijo a la estación que la mujer había sido testigo de los asesinatos.

Kinney dijo que los investigadores le dijeron solo que "ella estaba muy cerca".

La bisabuela de los niños dijo que la familia desconocía cualquier disputa matrimonial previa.

La pareja llevaba casada más de una decena de años y tenía un hijo de 11 años, una hija de 9 y un bebé varón, nacido en enero.

 "No entendemos lo que pasó, en realidad no lo sabemos, todo parecía estar bien", dijo una vecina a AP.