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¡Las balas llegaron a los pequeños! Tiroteo en California

Al menos cinco personas perdieron la vida, entre ellas tres menores

Un tiroteo cerca de una escuela de California deja unos tres muertos . FOTO: AP

California.- Al menos cinco personas murieron y una decena resultaron heridas, entre ellos tres niños, en un tiroteo ocurrido este martes en una escuela de una zona rural de California, al oeste de Estados Unidos, informaron las autoridades.

El asaltante fue abatido por la policía tras el tiroteo, que comenzaó a las 08H00 locales (16H00 GMT) en una vivienda del condado de Tehama y continuaron en la escuela elemental Rancho Tehama, según explicó al canal KCRA el asistente del sheriff Phil Johnston.

Según AFP, medios locales afirmaron que el incidente empezó como una pelea doméstica.

Brian Flint, que vive en la zona, afirmó que el atacante era vecino suyo, un exconvicto de unos 50 años, que mató a su compañero de piso, quien "está muerto. No lo logró".

El atacante "estuvo disparando un montón de balas últimamente, cientos de rondas, con grandes cargadores", declaró Flint a la prensa.

"Nos dimos cuenta de que este tipo estaba loco y que nos había estado amenazando", señaló.

Salvador Tello, otro vecino de la zona, logró poner a salvo a sus tres hijos cuando los llevaba al colegio, informó el periodista Jim Schultz para el diario The Redding Record Searchlight.

"Vio a una mujer muerta en la calle y a su esposo herido junto a ella", escribió el reportero en su cuenta de Twitter.  

Schultz citó a otro testigo, Casey Burnett, quien dijo que el atacante "estaba conduciendo y disparando al azar desde su auto".

El tiroteo coincide con la reapertura del debate sobre el acceso a las armas, después de que un hombre asesinara a tiros a 26 personas en una iglesia de Texas (sur) hace 10 días.

Johnston dijo a la prensa que se recuperaron tres armas: un rifle semiautomático y dos armas cortas.

Al menos tres muertos en tiroteo cerca de escuela en EU. FOTO: EFE

El asaltante atacó a las víctimas de forma aleatoria en distintos sitios, precisó.

"Sé que hemos evacuado por aire a varios estudiantes, sé que la escuela ha sido despejada, sé que los niños que asistían a clase se encuentran en este momento en un lugar seguro", explicó Johnston, quien agregó que un centenar de agentes respondieron al incidente.

El diario The Redding Record Searchlight señaló que entre los heridos figura un menor de seis años que recibió dos impactos de bala y otro niño que recibió un disparo en una pierna.

Los reportes iniciales, citados por el periódico, daban cuenta de que el atacante se había atrincherado en un edificio antes de ser ultimado por la policía.
Katrina Gierman, que vive cerca de la escuela, dijo al periódico que escuchó los disparos y que se refugió en su hogar con su bebé recién nacido.

"Tengo el derecho de portar armas, y protegeré a mi hijo si debo hacerlo", aseveró.

La escuela elemental está en las afueras de Corning, un pueblo de 8.000 habitantes que produce aceite de oliva, ubicado unos 160 km al norte de Sacramento, la capital de California.

Más de 33.000 personas mueren anualmente en Estados Unidos en incidentes con armas de fuego -dos tercios son suicidios-, según los Centros de Control de Enfermedades y Prevención.

 

Cientos asisten a servicio religioso tras matanza en Texas

Los feligreses lloraron durante el servicio y tres cantantes y un guitarrista interpretaron una versión emotiva de "Amazing Grace", a la que se sumaron cientos de voces de los presentes

Sutherland Springs, Texas.- Cientos de personas asistieron el domingo al primer servicio religioso en Sutherland Springs desde que un hombre armado irrumpió en una iglesia y asesinó a por lo menos 25 personas hace una semana, en la peor masacre a tiros perpetrada en la historia de Texas.

En una emotiva y dolorosa ceremonia religiosa pero, al mismo, tiempo alentadora, el pastor Frank Pomeroy compartió su tristeza personal y señaló que la comunidad unida por la fe puede dejar atrás el mal que atacó la iglesia el domingo 5 de noviembre.

"En lugar de optar por la oscuridad como aquel joven ese día, escogemos la vida", dijo Pomeroy, cuya hija de 14 años, Annabelle, fue una de las víctimas mortales. Pomeroy habló con voz entrecortada sobre la pérdida de su hija.

Cientos asisten a servicio religioso tras matanza en Texas. FOTO: AP

"Conocí a todos los que dieron su vida aquel día", señaló Pomeroy mientras hacía una pausa para recuperar la compostura. "Algunos de ellos eran mis mejores amigos y mi hija". Se enjugó las lágrimas y afirmó: "Les garantizo que hoy están bailando con Jesús".

En un principio, la Primera Iglesia Bautista, escenario de la matanza, tenía previsto efectuar el servicio religioso dominical en un centro comunitario adjunto con cupo para decenas de personas. Sin embargo, cuando los organizadores advirtieron que cientos de personas asistirían cambiaron el lugar de la ceremonia hacia una enorme carpa blanca erigida en un campo de béisbol.

Debido al alto número de presentes, las partes laterales de la carpa fueron abiertas para que aquellas que no alcanzaran asiento pudieran ver y escuchar lo que se desarrollaba en el interior. Mark Collins, que fue pastor de ese templo, dijo que el número de personas reunidas fue el más grande en los 100 años de historia de la iglesia.

Cientos asisten a servicio religioso tras matanza en Texas. FOTO: AP

Las primeras tres filas estuvieron reservadas para los sobrevivientes de la masacre y familiares de las víctimas. Muchos llegaron temprano mientras la lluvia constante caía sobre el techo de lona e intercambiaron abrazos y oraron.

Los feligreses lloraron durante el servicio y tres cantantes y un guitarrista interpretaron una versión emotiva de "Amazing Grace", a la que se sumaron cientos de voces de los presentes

Cientos asisten a servicio religioso tras matanza en Texas. FOTO: AP

Algunos inclinaron sus cabezas, otros elevaron sus manos, se menearon al ritmo de la música entre lágrimas.

La Primera Iglesia Bautista instaló en su interior 26 sillas vacías en homenaje a cada una de las víctimas fallecidas. Según las autoridades, la cifra oficial de la masacre fue 26 fallecidos porque una de las víctimas estaba embarazada. Representantes de la iglesia consideraron posible la demolición del lugar.