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¿Quiénes son los hermanos Isaías, los dos millonarios que fueron detenidos en Miami?

Se trata de Roberto y William Isaías los cuales donaron cientos de miles de dólares a las campañas políticas en Estados Unidos 

Por  New York Times

Roberto Isaías en Miami en 2014. Él y su hermano fueron arrestados el miércoles y llevados a un centro de detención donde los inmigrantes indocumentados esperan su deportación

Roberto Isaías en Miami en 2014. Él y su hermano fueron arrestados el miércoles y llevados a un centro de detención donde los inmigrantes indocumentados esperan su deportación

Dos millonarios de Ecuador, que son fugitivos de la justicia de ese país, fueron arrestados por las autoridades migratorias estadounidenses el pasado miércoles en Miami. Roberto y William Isaías, de 74 y 75 años fueron llevados el miércoles a un centro de detención donde los inmigrantes indocumentados esperan ser deportados, según informó el viernes la agencia federal de Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE por su sigla en inglés).

Las familias de ambos hombres donaron cientos de miles de dólares a las campañas políticas en Estados Unidos mientras luchaban para permanecer en ese país. No quedó claro de inmediato qué fue lo que obligó a las autoridades a realizar los arrestos pero los comunicados de ICE indicaban que los hermanos estaban “presentes de manera ilegal” en Estados Unidos.

Los hermanos Isaías son dos banqueros que fueron repudiados en Ecuador por haber incrementado su riqueza a fines de los años noventa, justo cuando su banco colapsó con lo que desaparecieron los ahorros de decenas de miles de sus clientes, y una corte ecuatoriana los condenó por malversación en 2012. Fueron sentenciados en ausencia porque, casi una década antes, se mudaron al sur de la Florida.

Los hermanos han negado con vehemencia las acusaciones de que saquearon el banco y dijeron que el gobierno ecuatoriano ha politizado el caso e incautado injustamente sus bienes. Todavía tienen pleitos en las cortes para intentar recuperar sus propiedades en Ecuador.

Ecuador ha calculado que los hermanos le han costado al país 400 millones de dólares y durante años ha buscado su extradición. En un momento, incluso el embajador estadounidense en Ecuador abogó por su pronto regreso, acusando a los hombres de haber financiado una coima de 2 millones de dólares para que el fiscal general de Ecuador abandonara el caso.

Mientras la causa penal avanzaba en Ecuador, el dinero empezó a fluir en Estados Unidos. Parientes de los hermanos Isaías donaron decenas de miles de dólares a miembros del Congreso de Estados Unidos y 90.000 dólares para ayudar a la reelección de Barack Obama.

Después del donativo a la campaña de Obama, el Departamento de Justicia rechazó el pedido de extradición de Ecuador indicando que carecía de pruebas suficientes. Entonces el gobierno ecuatoriano acusó a Washington de negar su pedido a cambio de cheques. La administración Obama dijo que los donativos no tenían nada que ver con sus decisiones.

Existe un nuevo pedido de extradición que está pendiente, dijo Alvin B. Davis, el abogado del gobierno ecuatoriano en Miami. El Departamento de Justicia dijo que era ICE quien debía responder las preguntas sobre el caso.

Los hermanos Isaías ahora deberán presentarse en una audiencia en la corte migratoria, dijo Nestor J. Yglesias, un vocero de ICE. Davis dijo que el gobierno de Ecuador ha ganado un juicio civil en Florida contra los hermanos y que se prepara para reclamar 1300 millones de dólares en daños. Los arrestos, dijo, lo habían dejado satisfecho.

“Tienen que ser responsables después de todos estos años” dijo Davis.

El abogado de los Isaías en Ecuador, Jorge Zavala Egas, dirigió las preguntas sobre el arresto a un publicista del sur de Florida, Alfredo J. Balsera. Por teléfono, Balsera dijo que The New York Times había actuado “de mala fe” en artículos anteriores sobre el caso Isaías y rechazó dar declaraciones.

En una entrevista de 2014, Roberto Isaías negó haber pedido favores a cambio de donativos políticos.

“Mi familia ha dado a unos veinte congresistas que luchan por los derechos humanos y la libertad de expresión en Latinoamérica”, dijo. “Eso es legal”.