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Sacerdote asegura que vio cara de Cristo en una hostia

Un sacerdote argentino tuvo una experiencia insólita cuando se le apareció la cara de Jesús en una hostia

Por  Raúl Durán

Sacerdote asegura que vio cara de Cristo en una hostia(Imagen ilustrativa.)

Sacerdote asegura que vio cara de Cristo en una hostia | Imagen ilustrativa.

El padre Quijano, párroco de la capilla principal de la ciudad argentina de Tigre, asegura que pudo ver con nitidez la imagen del rostro de Cristo plasmada en una hostia.

El padre José Luis Quijano, párroco de la capilla de la Inmaculada Concepción, la más importante de la ciudad argentina de Tigre, aseguró haber visto hace dos semanas el rostro de Cristo plasmado nítidamente en una hostia que tenía en sus manos mientras oficiaba misa. Afirma que incluso un laico que lo acompañaba expresó ver lo mismo.

El clérido relató al medio La Nación que el pasado viernes 29 de marzo se encontaba oficiando misa en su capilla frente a unas 70 personas. Llegado el momento de la consagración, él eleva la hostia como es costumbre y procede a patirla en dos.

En ese momento tomo la hostia así [las manos juntas] y veo la cara de Jesús. Quedé 'shockeado'. Me asusté. Entonces, cierro los ojos y bajo la hostia.

Imagen ilustrativa: Pixabay.

Todavía incrédulo ante la sagrada aparición, el cura aparta la vista y vuelve a fijarla en la hostia dos veces más, apreciando con nitidez la misma imagen.

Se veían perfectamente perfiladas la nariz, las cejas, los ojos. La cara de Jesús.

Al ser interrogado sobre si la hostia en cuestión no tenía ya la imagen estampada o grabada, el padre Quijano reafirmó enérgico que esta se veía nítidamente, incluyendo el cabello.

"(Era) un Cristo con los ojos cerrados. Yo digo que era un Cristo muerto, un Cristo de viernes de cuaresma", detalló.

Todavía dudando, le preguntó a un hombre que llegaba al altar en ese momento, un laico que funge desde hace años como ministro de la eucaristía, qué es lo que veía.

Él, mirando fijamente, respondió sin vacilar: "La cara de Jesús".

Ahí nos miramos los dos y nos pusimos de rodillas. Lo que hubiese hecho cualquiera. Nos vino un sentimiento muy profundo de adoración, también de indignidad, y nos quedamos así, arrodillados.

A pesar de que pensó en tomar una foto para 'comprobar la aparición', inmediatamente desistió de la idea.

"Cuando me paré para seguir con la misa y partí la hostia sobre la patena, desapareció".

"Era un momento de gran plenitud", mencionó al detallar cómo transcurrió la misa después de la aparició.

Tras el insólito hallazgo, el párroco contactó al obispo de San Isidro, el monseñor Oscar Ojea, quien le respondió que había que agradecer ese "regalo" y "don especial", aunque pidió no hacer una "interpretación apresurada que distorsione o agregue significados" a lo sucedido.

Todavía lo estoy digiriendo. Emocionalmente fue un shock", finalizó.

Con información de La Nación.