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Santino, el milagro de navidad nació de su madre en coma

Un terrible accidente puso a Amelia en coma, él nació hace un año, la historia es hoy un milagro su madre despertó y pudo al fín cargar a su pequeño 

Por: Alina Torres

Santino, el milagro de navidad nació de su madre en coma

Santino, el milagro de navidad nació de su madre en coma

Esta quisa sea una historia de las que llaman un milagro y no es para tanto, tan solo imaginar que un accidente le cambió la vida a una joven mujer de 33 años, ilusionada con su embarazada y que conociera a su pequeño varios meses después de tenerlo mientras estaba es sorprendente, el pequeño hoy cumple un año de vida.

Amelia llena de vida antes del accidente Foto:Facebook  Amelia Bannan

Amelia Bannan era un oficial de policía de la mujer de San Pedro, una pequeña ciudad de Misiones en Argentina, quien junto con unos compañeros salió de su ciudad para asistir a un curso a Posadas, pero aquél 1 de noviembre de 2016 por la mañana todo cambió y de manera inesperada sufrieron un terrible accidente del cual ella quedó herida gravemente, con fractura en su cráneo, daño cerebral  y en coma.

Captura de pantalla de video

Su novio que también es oficial era el conductor. La sorpresa para sus compañeros fue el presentimiento que Amelia tuvo un día antes, a pesar de ser este un viaje de rutina que hacían cada mes,  esta vez ella dijo: "Vamos a ir sólo para volcar". Sus compañeros no le tomaron importancia y le pidieron que no dijera una barbaridad así, pero una de ellas recordó que la ciencia decía que lo que salia de la boca de una embarazada era probable que se volviera realidad : "Recen, porque lo que dicen las embarazadas, se cumple", dijo su compañera y sucedió.

No saben exactamente como pasó, en segundos estaba girando sobre la carretera, el auto pérdida total. 

El Milagro

La mujer entro en coma fue ingresada en el hospital, en ese momento tenía 4 meses y medio de embarazo, sus demás compañeros salieron del vehículo por sus propios medios, menos ella. Su vida pendía de un hilo era ella o el bebé. Para fortuna las cosas no empeoraron pero ella no respondía, su vientre seguía creciendo, hasta aquél 24 de diciembre que un familiar notó un aspecto diferente en su cara, tenía calentura y descubrieron que su parto se había adelantado, inició con las contracciones, por su condición era lógico que no podría tener el bebé de manera natural, se le hizo una cesárea y el milagro se llegó, nació un pequeño hombrecito al que llamaron Santino.

Era un bebé prematuro, pesaba 1,890 kg. y había sobrevivido a un embarazo de alto riesgo, los hermanos de Amelia se hicieron cargo de él mientras su madre seguía en coma, una enfermera que había sido madre poco antes de ofreció a amamantarlo y salió adelante.

Lograron luego de varias peticiones, aunque era riesgoso acercarle al bebé a su madre intentando con esto que ella sintiera su presencia y animarla a salir adelante, a Amelia se le salió una lagrima, supieron que ella los escuchaba y fue el inicio de una larga recuperación que con ayuda de su hijo se logró.

Sus hermanos compartían en sus redes la recuperación día con día, todos le daban ánimo, a fines de febrero, a Amelia le hicieron una traqueotomía y la trasladaron a una clínica de rehabilitación integral en Posadas. Su hermana se mudó cerca para poder llevarle al bebé dos veces por día. Fue en abril que Amelia habló por primera vez. Era impresionante como ella cambiaba cada vez que se le acercaba su pequeño, aunque solo dijo un Sí, fue un sí que les aseguró que los escuchaba, y empezaron a hablarle diariamente.
 
 

 Su estado era un tanto vegetativo, intentaba hablar y hasta lloraba pero sin poder sostenerse por sí sola, no sabían cuánto tiempo más pasaría así, los médicos sabían que como había gente que se recuperaba en meses había quien pasaba años, entonces una nueva felicidad para la familia llegó el 14 de octubre de este año justo un día antes del día de las madres en Argentina, salió del centro de rehabilitación, su hermana se la llevó a vivir a una casa de la de su hermano Cesar, estaban llenos de felicidad, ese fue el primer paseo de Amelia luego de su accidente, la llevaron a disfrutar de la brisa del rio cercano.

Hoy la familia festeja un año del pequeño Santino, un año de aquél gran milagro,la rehabilitación sigue y los estímulos que instintivamente inventaron, puede seguir mejorando. "A veces, cuando puedo parar de correr, porque yo también tengo dos hijas, me siento a mirarlos. Miro a Santino, lo veo gatear, y no lo puedo creer. Pienso en la Navidad pasada, cuando creíamos que se nos morían los dos", comenta Cesar su hermano.

Da sus primeros pasos y con sus fuerzas y juventud saldrá adelante, aún no se sabe que consecuencias tendrá, pero una mejoría notable la hay y sorprenden a los médicos.

La felicidad en una foto. 

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