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Traductores afganos temen venganza del Talibán

KABUL

Afganistán.- A veces las llamadas llegan a la mitad de la noche. En otras ocasiones se trata de un mensaje de texto enviado desde un teléfono móvil.

Sin embargo, el contenido es siempre el mismo: amenazas de muerte por haber trabajado para los soldados alemanes en el norte de Afganistán.

"Yo podría ser la próxima víctima", dijo Zamir Ahmadi, de 22 años, quien está atemorizado. Durante dos años, hasta mayo de 2013, fue intérprete para los militares alemanes en el noreste de Afganistán.

"Estoy amenazado de muerte porque trabajé con asesores alemanes que entrenaban a las fuerzas de seguridad afganas", afirmó Ahmadi en entrevista telefónica desde la provincia de Kunduz, en el norte del país.

Fue particularmente escalofriante para Ahmadi que un clérigo musulmán lo llamara por su nombre y gritara que era un traidor al Islam antes del inicio de las oraciones en una mezquita local en la que tiene influencia el Talibán.

El clérigo describió a Ahmadi como espía y exhortó a los fieles a que lo mataran, dijo Ahmadil. Un vecino puso al tanto a Ahmadi de la diatriba del clérigo.

Ahmadi solicitó una visa migratoria especial poco después de que dejara su empleo.

Según el gobierno alemán, unos 950 afganos han trabajado para Alemania durante el tiempo que su personal ha estado presente en Afganistán, como conductores, traductores y otras actividades.

El general de brigada Walter Ohm, director de apoyo militar en el ejército alemán destacado en el norte de Afganistán, dijo que su país ha recibido a la fecha 520 solicitudes de visas migratorias especiales de sus empleados afganos, incluidas 180 en los últimos dos años.

A la fecha sólo 10 han emigrado a Alemania, a pesar de la aprobación de 78 solicitudes, según el militar.

Ohm dijo que las autoridades alemanas han determinado que 220 ex empleados se encontraban "parcial o seriamente" en peligro si permanecían en Afganistán debido a su asociación con el ejército alemán.

"Si (los ex empleados) se sienten amenazados, consideramos la situación con la mayor seriedad, aun si ya no trabajan para nosotros. Damos consideración a cualquier caso", afirmó a The Associated Press.

Cuando tuvo su mayor contingente, Alemania era el tercer país con más efectivos en Afganistán después de Estados Unidos y Gran Bretaña, con más de 5.000 soldados y policías, principalmente en el norte.

En septiembre, Alemania cerró su base en Kunduz con vistas al retiro definitivo de los efectivos extranjeros de combate para finales de diciembre. Poco más de 2.900 soldados alemanes continúan en Afganistán.

Twitter: @DBT_Mazatlan

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