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Sequías, inundaciones y huracanes cambian paradigma de recursos hídricos

Hay una escasez hídrica con riesgo de que surjan potenciales conflictos entre los usuarios

 

Por: El Debate

La recurrencia de eventos extremos como sequías, inundaciones y huracanes provocados por el cambio climático van a modificar el paradigma de gestión de los recursos hídricos en las América. Foto:Twitter

La recurrencia de eventos extremos como sequías, inundaciones y huracanes provocados por el cambio climático van a modificar el paradigma de gestión de los recursos hídricos en las América. Foto:Twitter

Brasilia (Xinhua).- La recurrencia de eventos extremos como sequías, inundaciones y huracanes provocados por el cambio climático deben modificar el paradigma de gestión de los recursos hídricos en las Américas, dijo Gertjan Beekman, experto del Instituto Interamericano de Cooperación para a Agricultura (IICA).

Como coordinador del Proceso Regional de las Américas del VIII Foro Mundial del Agua que concluyó este viernes en Brasilia, Beekman repasó en entrevista con Xinhua las conclusiones de la consulta.

Evento del VIII Foro Mundial del Agua. Foto: Twitter

Un cuestionario fue sometido entre actores de la sociedad civil, tercer sector y agentes gubernamentales, con el objetivo de elaborar un diagnóstico de la situación para identificar posibles situaciones críticas y demandas que deben ser atendidas en la región.

Como organismo internacional hemisférico dedicado al desarrollo agropecuario, vinculado a la Organización de Estados Americanos (OEA), el IICA asumió un papel central en la coordinación del Proceso Regional.

Hicimos un cuestionario con todos los especialistas y actores involucrados, con el apoyo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), sometido a todos los países, enfocando sobre todo en las posiciones del tercer sector y la sociedad civil sobre recursos hídricos, explicó Beekman.

A partir de esas informaciones elaboramos un documento que puede ser considerado un 'White Paper' de la región, identificando cuáles son las demandas, cuáles son los problemas, los aspectos críticos, para buscar soluciones técnicas específicas para la solución de esas cuestiones, agregó.

En una primera evaluación, lo que surgió en común entre las demandas de la sociedad civil es la necesidad de capacitación y transferencia de tecnologías innovadoras para enfrentar los nuevos desafíos

En un escenario como el que existe actualmente de escasez hídrica, aparece la cuestión de cómo lidiar con eso. También sobre cómo gerenciar el potencial de conflictos que pueden surgir entre usuarios. Entonces es necesario un aparato institucional legal, definir las políticas nacionales y los diversos instrumentos necesarios para la aplicación de esas políticas", señaló.

El foro estipuló una serie de tareas, como la necesidad de desarrollar los planos específicos de gestión de recursos hídricos en las diferentes cuencas hidrográficas y especialmente adecuar a los países y comunidades para enfrentar eventos extremos.

La mayor preocupación en la región son los eventos extremos, tanto las sequías principalmente porque hay una variabilidad climática natural, pero se percibe actualmente que esos ciclos comienzan a ser más erráticos, y los eventos comienzan a ser más extremos. Se identifica ahí claramente los efectos del cambio climático, dijo.

El cambio climático impacta a la agricultura. Foto: Twitter

En la región, puntualizó, están acentuados los fenómenos de sequía pero también inundaciones, y huracanes.

En los últimos años, por ejemplo, la sequía en el semiárido brasileño fue muy intensa. Aunque se convive con el problema hace cientos de años, en los últimos seis años los períodos de sequía fueron extremadamente por debajo de lo que se podría llamar de normalidad. Muchos de los reservatorios cayeron por debajo del 20 por ciento, apuntó.

Esos fenómenos representan un impacto socioeconómico y ambiental muy fuerte en la región, que obligan a buscar otras opciones de gestión.

"De forma silenciosa, el noreste brasileño, que basaba su producción de energía en las hidroeléctricas a lo largo del río San Francisco, comenzó a adoptar energía solar y eólica de manera acentuada. Garantiza más estabilidad y es una fuente natural, por lo que el agua puede ser utilizada en la producción de alimentos", explicó.

Foto: Twitter

Algunos países deben enfrentar el drama de las sequías, pero otros, como los insulares del Caribe, precisan responder a fenómenos contrarios, como la estación extremadamente violenta de huracanes del año

pasado, que resultó en daños muy significativos.

Se verifica un cambio total con relación a cómo responder, cómo abordar y cómo convivir con esos cambios. Hay una preocupación en aumentar la resiliencia de las comunidades. Eso se aplica a los métodos de construcción, a la estructura hidráulica de abastecimiento de agua y de energía. Hay ajustes muy importantes en ese sentido, señaló.

"Esas situaciones exigen un nuevo planeamiento estratégico, mirando hacia el escenario futuro. Eso se repite en diversos países", agregó.

Otra demanda principal que surgió de forma repetida desde la sociedad civil en el Proceso Regional de las Américas en el VIII Foro Mundial del Agua es la necesidad de aumentar las fuentes de financiamiento para los problemas del agua y los recursos hídricos. 

Los países están intentando implementar sus objetivos, pero lo hacen con ritmos diferentes. Para implementar son necesarios recursos financieros y un mayor compromiso de las instituciones para eso, dijo.

Foto: cortesía

En verdad, la dificultad no pasa necesariamente por la falta de recursos sino el déficit en la formulación de proyectos, porque algunas agencias financieras apuntan disponibilidad de recursos pero falta demandas correspondientes.

Falta capacidad instalada para identificar problemas y proponer soluciones. Muchos de esos puntos que vemos como críticos ya aparecían en la agenda 21, en 1992, en particular los problemas de implementación. La cuestión es que puede haber recursos, pero también debe haber demandas claras, enfatizó.

Como la tendencia global es de crecimiento de las aglomeraciones urbanas y asentamiento de las poblaciones en las regiones costeras, la solución entonces está vinculada a gestión y planificación.

Entonces es necesario una infraestructura distinta, planeamiento territorial, el saneamiento ecológico y económico, para compatibilizar en la región los recursos naturales, en equilibrio con las demandas de la sociedad. Tiene que haber una filosofía de sustentabilidad, concluyó. 

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