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Brito: Imagen de dos fotoperiodistas

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Hace ya varias semanas, cuando Eduardo Esparza (Mazatlán, 1985), publicó el póster donde Luis y Fernando Brito unían sus rostros para presentar su más reciente documental, me vinieron a la cabeza aquellos momentos en que Eduardo se le acopló a Fernando a la redacción de El DEBATE y con cámara en mano documentaba el día a día de el editor de fotografía de esta casa editorial.

Al parecer Eduardo se tomó su tiempo para captar diversas facetas en la vida de Fernando y de su hermano Luis, ambos rockstars del fotoperiodismo a nivel nacional e incluso internacional, por lo que no fue sorpresa que el anunció de una premiere en Culiacán llamará rápidamente la atención de todos aquellos quienes han estado cerca del trabajo fotográfico de estos hermanos.

Tras una no tan larga espera el día llegó y el pasado viernes el auditorio de la Torre Académica recibió a quienes esperábamos ver lo que el documentalista le diría Culiacán acerca de los hermanos Brito.

Como era de esperarse, entre los asistentes pudimos ver a varios rostros conocidos en el ambiente artístico, de la fotografía y la producción audiovisual. Ahí estaban los artistas visuales Fritzia Irizar y Oscar García, productores audiovisuales como Maricarmen Félix, Francisco Romero, Natanael Miranda y Emmanuel Chiquete, quién además de hacer foto y video es frontman de la banda de indie rock Un Triángulo. La bolita de los fotográfos también se hizo presente, y por ahí pudimos ver a Pascual Rico y Mac Ruiz, así como a familiares, seguidores y amigos de los medios de comunicación y, aunque quizá sin premeditación, Eduardo Esparza tuvo el mérito de reunir bajo el mismo techo a prácticamente todo el equipo de fotografía de los dos diarios más importantes del estado. En fin, para no hacerla más larga podemos decir que ahí andaba 'toda la clicka'.

Poco antes de iniciar la proyección, los hermanos Brito se encontraban algo nerviosos por la incertidubre acerca de lo que verían de si mismos en la pantalla grande: "Vamos a vernos como malos o como divertidos, la neta no se", comentó Fernando, "en mi caso fueron platicas largas" agregó Luis, "pláticas que finalmente eran de amigos, pero entonces ahora no se como va a quedar la edición".

La hora finalmente llegó, los asistentes fuimos tomando asiento y el proyector que escribía BRITO en la pantalla del auditorio dio paso a las primeras escenas de esta mirada exploratoria a la vida intima de los fotoperiodistas. Al finalizar me quedó en claro que no había otro póster más adecuado para representar lo que el cineasta nos quizó mostrar en los 40 minutos del documental.

La sangre no miente, Fernando y Luis son igualitos: los dos están barbones, pelones, usan lentes y para colmo ambos son fotógrafos del género del fotoperiodismo.

Y uno pudiera pensar que ante tanto de lo mismo seria lógico un poquito de rivalidad entre hermanos, o si se quiere, que uno de los dos dejará de ir tras la noticia para dedicarse al paisaje, la fotografía de moda o cualquier otro género menos azaroso y más redituable. Pero poniendo un poco de atención al detalle, tanto en el póster como en el documental Eduardo nos deja ver pequeñas diferencias que nos van abriendo el camino hasta entender las distintas maneras en que ambos disfrutan de su oficio y su vida familiar, así como la visión que cada uno tiene sobre el trabajo de su hermano.

Al día siguiente, de nuevo en la redacción, me cotorrié al Fernando y le pregunte que había pasado con el miedo ante la incertidumbre de no saber lo que el Eduardo se proponía revelar y si estaría del todo de acuerdo con la edición, pero al parecer tanto a el como a Luis les agradó el resultado. "Yo no me esperaba eso, fue una foto familiar y esta muy bonito el documento", contestó con toda la modestia del mundo.

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@cesarhernesto

No olvides dar en siguiente y checar el comentario que hace nuestro columnista de cine, Agustín Galván.