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Hacia los arquetipos del poder

OMAR ARCEGA

Hacia los arquetipos del poder

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Hacia los arquetipos del poder

Hacia los arquetipos del poder

Hacia los arquetipos del poder

Hacia los arquetipos del poder

¿ACASO LA CONSTANTE ABSORCIÓN DE IMÁGENES VIOLENTAS A LAS QUE DIARIAMENTE ESTAMOS EXPUESTOS TRANSTORNAN NUESTRA PERCEPCIÓN DE CAOS, LOCURA Y PODER?, ¿VIVIREMOS SIN DARNOS CUENTA EN UN ESTADO CONSTANTE DE PARANOIA PRODUCTO DEL CONSUMO DESMEDIDO DE SIGNIFICANTES VIOLENTOS?

Para Omar Arcega (Puebla, 1981) el collage es una herramienta que le permite hacer una sintesis de su discurso y responderse de manera visual aquello que la lógica no logra explicarle. "Algunas veces solo al ver una imágen ya se revela el proceso de intervención" reflexiona y agrega que: "otras veces es una cuestión de experimentar, como estrategia de la gráfica contemporánea esto te permite el tener una imagen ya resuelta, pero que en el proceso de intervenirla cambias completamente su significado y significante".

A través de sus collages, Arcega devela como los individuos respondemos a la coacción del poder mediante válvulas de escape que se traducen en caos. Conformados por capas de imágenes dispuestas cuidadosamente para dar forma a personajes, objetos y escenas de impacto visual, sus collages cuentan con con un corpus conceptual bien definido que parece poner de manifiesto que la búsqueda y el ejercicio del poder llevan inevitablemente a sus ejecutores y sus ejecutados a un estado general de locura y paranoía. "El caos, la locura y el poder son respuestas a lo que nos rodea y que devoramos a diario, aquello que nos afecta y nos cambia, son preocupaciones y constantes que vienen directamente de mi personalidad", explica.

La mimesis entre armas y animales de sus series RORSCHACH, BIRD GUNS y ANIMALES ARMAS, ilustra la indiscutible carga de bestialidad e instinto contenidas en la coacción del otro a través de rifles, escopetas y pistolas que muestran colmillos y garras como si estuvieran listas para atacar, mientras que en POWER, su más reciente exposición, pone el foco sobre los arquetipos del poder que recaen sobre estado, ejército y clero en el periodo de la reforma, generando un cuerpo gráfico que incluye elementos representativos de esta etapa de la nación. "Tenemos el poder militar, político y la iglesia, cada uno representado con el uniforme y pose que lo identifica, por lo que mi trabajo fue abordar cada uno de esos arquetipos y alrededor de ellos construir una denuncia, evidenciar la rabia para hacer más mounstruoso lo que de por sí ya es siniestro".

Esta retórica visual ha convertido a Arcega en un cazador de imágenes que, con minuciosidad de investigador, se adentra en libros de texto, enciclopedias, periódicos, revistas e incluso archivos fotográficos para encontrar las imagénes que den armonía al Leitmotiv de su obra. En sus propias palabras: "la sensación de desmembrar un libro y hablar del caos y la destrucción es algo que con el tiempo se fue haciendo más consistente en el proceso de investigar y descubrir algo que hace clic y se conecta directamente a tu investigación personal".

Curiosamente, esta cacería de imágenes puede haber respondido la duda que se plantea al preguntarse si los estímulos que nos da la absorción de imágenes violentas suponen alguna transgresión de la mente pues, al preguntarle sobre sus objetos fetiche, el mismo Arcega respondió que: "Los cadáveres de mis libros recortados que ahora se cuentan de 100 para arriba serían eso, me considero una persona visual".

Conoce más de su trabajo:

http://omararcega.blogspot.mx/

[email protected]