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* A poco, ¿fue fructífera? * Waterpolo: vestidos y...

AMANECER DEPORTIVO

Sí, como se dijo a la salida, la reunión del lunes pasado no fue sino solo un acercamiento para medir el agua a los camotes, entonces todo quedó igual y la fiesta terminó en sana paz.

Es decir, los promotores-entrenadores o entrenadores-promotores –enquistados por obra y gracia del "paulinismo" y "barbozismo" desde hace dos años– continuarán en la consolidación de un feudo que no es suyo ni siquiera rentado, y...ya nadie los parará.

Ese día, en el Lomas del Ébano, no se cimbró el recinto ni hubo gritos y sombrerazos, y eso es un paso importante en la, dijeran los políticos, construcción de acuerdos en pro de algo...o alguien.

Los promotores-entrenadores o entrenadores-promotores seguirán cobrando por sus servicios, según el "preacuerdo" al que yo, por cierto, tuve acceso. Seguirán como siempre, pero con una salvedad, según el "preacuerdo": se mancomunarán con la Dirección del Deporte y, cuando de pagar mantenimiento de trate, deberán desembuchar algo de lo mucho o poco –según criterio–que ganen.

Ese lunes, Mónica Coppel cumplió la cortesía política y escuchó. La flanquearon Jorge Rodríguez Pasos y Heriberto Reséndiz, dos regidores comisionados en el deporte, que recepcionaron las quejas con la diplomacia que el caso ameritaba.

Pero, ¿qué tanto se avanzó, o hasta dónde llegará la problemática surgida tras la designación de dos administradores que, ordenados por la DMD dentro de la (casi abortada) Ley Enciso, cobraban los 10 pesos, es decir, la cuota devengada por los promotores-entrenadores?

Entiendo que, como punto nodal de cualquier situación, el diálogo debe de ser siempre privilegiado, como el lunes pasado. Pero no entiendo por qué la autoridad sigue haciéndose bolas y no toma las decisiones que, como autoridad precisamente, está facultada.

El Lomas del Ébano, como cualquier gimnasio público, es regido bajo normas públicas y no particulares, y no entiendo el por qué los promotores-entrenadores o entrenadores-promotores se aferran de algo que no es suyo y, encima de todo, lucran a su antojo.

Es como, en el Centro Deportivo Benito Juárez, alguien se mete sin permiso de sus (VIP) directivos o consejeros y, encima, se ponen a cobrar a costa de quienes estén bajo su entrenamiento.

Tan público es el Deportivo Juárez como el Lomas del Ébano y, sin embargo, en el primero nadie lucra sino es con el previo pago de una renta por el uso del espacio. ¿Por qué, pues, aferrarse al Lomas, y por qué, pues, desdeñar normas establecidas por la autoridad misma?

Hay, allí, una explicación muy lógica: el titubeo de una Coppel que, política como es, no gusta meterse a la bitachera y salir raspada.

¿Sin presupuesto? Vestidos y alborotados se quedarán los waterpolistas mazatlecos que hoy deben salir a la sudcaliforniana La Paz a competir en el clasificatorio rumbo a la Olimpiada Nacional.

Desde muy temprano, su entrenador Emilio Covarrubias desató la ira hacia un destinatario directo, ISDE, organismo que quedó de apoyar a los seleccionados y, de última hora, les mandó decir que, por no tener nivel competitivo, no hay presupuesto para ellos.

Qué dirá hoy Vicente Urías, su titular, a su llegada al puerto. ¿Qué?