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Opinión

* El momento del retiro de tres grandes

RUIDOS DEL DUGOUT
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Por: Juan Ángel Ávila

El fin de las carreras de tres buenos peloteros como Paul Konerko, Adam Dunn y por supuesto Derek Jeter, pone en la mesa una situación que muchas veces pasa desapercibida para nosotros, quienes estamos del otro lado en el mundo de la pelota profesional.

¿Que pasa en las vidas de estos jugadores cuando llega el retiro?

Los tres han ganado bastante dinero como para no preocuparse en ese aspecto. Pero hay otro rubro en el que si deben preocuparse: El rumbo de su vida.

Varios son los casos de jugadores que al terminar sus carreras en ligas mayores cayeron en depresión y en otros, como el caso del conocido Bret Boone, el alcohol fue una salida para esos días donde pasaba horas sentado en su casa con 40 años cumplidos y sin tener deber alguno.

Y el de Boone no es un caso aislado; muchos jugadores han sufrido por esta situación.

"El primer año te pega fuerte cuando llega la época de los entrenamientos en Febrero, es también un año especial porque tienes vacaciones de verano, fiesta del 4 de Julio, pero hay que mentalizarse bien después de ahí," comenta Robin Ventura el mánager de Konerko con los Medias Blancas.

Con conocimiento de causa Ventura señala lo anterior pues tuvo la oportunidad de experimentar esto al irse del beisbol con fama y dinero, pero sin un camino trazado en el proyecto a futuro de su vida hasta que logró regresar y uniformarse como mánager.

Para los jugadores el beisbol es pasión y estilo de vida, entonces si al retirarse no encuentran donde canalizar su tiempo, regresan al juego como coaches, instructores o manejadores, algunos jugadores con millones de dólares en ganancias deciden manejar en ligas menores. Todo por seguir "pegados" al beisbol.

En sus hogares sus esposas e hijos tienen vidas ya hechas, rutinas que cumplen por años.

Los peloteros han vivido en el mundo de la pelota profesional desde que pasan de adolescentes a adultos. Algunos tienen 20, 25 años o sea más de la mitad de sus vidas inmersos en el beisbol de paga.

La vida de estas personas es muy distinta en cuanto a calendarios y tiempos. Sus actividades en la mayoría son nocturnas, su preparación les lleva a convivir más de 10 horas diarias con sus compañeros de equipos y no se diga en las giras donde el equipo es su familia, se pierden muchos años valiosos de los hijos y la convivencia al seno del hogar.

Así como es una gran satisfacción triunfar al llegar al beisbol profesional representa también un sacrificio el tener que vivir alejados de su casa, de las vidas de sus hijos.

Por eso en este tema aplica bien la frase: La felicidad no es completa.