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* El precio de ser selección *La del estribo

AMANECER DEPORTIVO

Está visto que el proceso de una selección deportiva -sea cual fuere su modalidad y trazo- no solo implica pasión, sacrificio y tiempo. Hay otros factores, muchos otros, que las mueven.

La fase precompetitiva, como la que llevan -por ejemplo- los equipos Sub-15 y Sub-16 femenil de baloncesto, está llena de desembolsos varios y, de no ser por el apoyo de los desinteresados padres que también se la rifan con los suyos, quién sabe qué desenvolvimiento tendría de cara a uno de sus objetivos inmediatos.

Basados en una sui géneris mística de trabajo en que, disciplinada y profesionalmente, se privilegian todos los detalles físico-técnicos dentro y fuera de la cancha, sus encargados no solo invierten de su tiempo, sino también de su bolsillo, que no siempre está, por cierto, pujante. Y es aquí donde está el valor de ser selección o donde estriba la más importante (y sacrificada) de las razones de serlo.

El sábado pasado acudí, previa invitación, a una charla (que no conferencia de prensa...valga el dato para evitar resentimientos ajenos, ja) con quienes tienen la responsabilidad de planear, cuidar, dirigir, entrenar y forjar el trabajo de las niñas en su trayecto hacia esa aventura ciertamente placentera, pero llena de martirios. Y como la Olimpiada Estatal -a efectuarse, en el caso de las damas, del 31 de enero al 2 de febrero- no es un juego, el cuerpo técnico encabezado por los coaches José Ángel Vega y Marcos Chávez ha reafirmado su convicción de conducir un proceso -como también lo hizo el año pasado- con una alta seriedad, una apasionada dedicación y un probado profesionalismo. Sin ser cebollazo.

Obvio, no dudo que los técnicos de los otros representativos lo sean también y se apeguen a un trabajo que, como aquellos, busque ser fructífero y exitoso. Pero me centro en estas dos selecciones por el desempeño que el año pasado tuvo Vega (oro en el trampolín estatal y, un mes después, en el regional, así como el justo pase al nacional) y el interés que en él y su equipo ha despertado -desde el arranque del ejercicio- el seguimiento y cercanía hacia los medios de la fuente.

Pero el proceso no ha sido fácil, ni barato. Si el año pasado, durante toda la fase gastaron -dicho por el mismo Vega- algo así como 100 mil pesos que ninguna autoridad (de ningún nivel) reembolsó, hoy la cosa parece ir en el mismo sentido. Y es que no solo han invertido en viajes de fogueo (y los que faltan), sino también en playeras de entrenamiento, suplementos alimenticios, alimentación, material y en el pago (simbólico) de dos fisioterapeutas que, junto con dos sicólogos y una nutrióloga (éstos tres, por cierto, sin pago alguno), arman un equipo muy promisorio, competitivo y, sin chistar, diseñado para cosas grandes.

Es aquí donde la autoridad (de cualquier nivel, pero de preferencia la municipal y estatal) debiera implementar un programa de estímulos -ya no digamos de reconocimientos- para que, en una contribución a su alcance, solvente algunos de los muchos gastos originados durante la preparación por "sus" deportistas seleccionados. Y es que, conscientes deberían estar, que entre mejor entrenados estén más oportunidad habría de subir al ansiado medallero y...a la imagen que, decirlo no basta, anda por los suelos frente a otros municipios. Ya no se diga de otros estados que, como Jalisco, Baja California, Nuevo León y Sonora, son harto potencias "primermundistas" en la materia que nos incumbe.

La del estribo. En sus primeras dos semanas al frente de la (aún devaluada) Dirección Municipal del Deporte, Mónica Coppel ha dado muestras de que, a diferencia de sus antecesores, será una funcionaria de tiempo completo. Y es que lo mismo va a eventos matinales que a nocturnos, sin importar el horario. El funcionario, claro está, debe ser de tiempo completo, y, además, porque se le paga por ser de tiempo completo.

A propósito de la dependencia, la expedalista tuvo ya el primer respingo de la administración pasada: la Olimpiada Estatal 2014 agotó -en 15 días- el presupuesto (poco más de 2 millones de pesos) dejado por el ahora exalcalde Álex Higuera y que sería alargado para eventos varios, y no solo para uno. ¡Ups!