Opinión

* El sueño de Coppel * El desembolso patrio

AMANECER DEPORTIVO
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Por: Raúl Brito

No, no me refiero a la tienda departamental, sino a la ambición de la (glamorosa) directora del ahora llamado Instituto Municipal del Deporte, Mónica Coppel, quien visualiza un trazo -aterrizable para ella- que vendrá a reinventar uno de los reductos públicos más socorridos por el atleta local.

Con toda cautela, pero con un trabajo a punto de dar frutos, el Instituto destapó ayer el proyecto que, con tanto esmero y frenesí, había hecho suyo el ahora tristemente célebre Gerardo Tirado, dueño de la efímera franquicia Bravos de Mazatlán, que jugaría este año en la retomada Liga de Tercera Divsión Profesional.

Cuando el plan inicial de Bravos empezaba a vislumbrar una luz al final de empantado túnel (cerrazón de regidores, indecisión del alcalde, titubeos de la glamorosa, férrea oposición de grupos de deportistas), Tirado fue apresado judicialmente por un penoso caso que aún lo mantiene tras las rejas y el proyecto se desplomó.

Desde entonces, de sopor y desconcierto se impregnó el ambiente futbolero hasta que una discreta titular del deporte agarraba al toro por los cuernos y retomaba lo que Tirado -y similares y conexos- había vendido con mucha pasión... y fantasía a autoridades.

Pues bien, si usted creía que la rehabilitación integral, y millonaria, de la Unidad Deportiva Sahop estaba ya enterrada, la ahora aparentemente hábil Coppel la rescató y parece que viene en serio, incluso con más lana y visión, así como con una gestión intensa.

¿Sueño guajiro? En lo personal no creo que lo sea porque ya casi está sellado el proyecto ejecutivo y entre septiembre y diciembre, en paráfrasis de Coppel, viene una reasignación contante y sonante que vendrá a empujar con bríos un plan harto demandado.

"Es mi sueño", me confesó. Y, como tal, no habrá quien la detenga.

¿Apoyo o derroche? Y ya que andamos metidos en terrenos del rimbombante Instituto, muy interesante parece ser el tema del jugoso patrocinio que, con motivo de las ya cercanas fiestas patrias, erogará la autoridad municipal en seis disciplinas.

Como en febrero pasado cuando se otorgó en bandeja de plata una suma importante para las fiestas carnestolendas, esta vez Coppel gestionó una partida especial de 110 mil pesucos para entregarse a ciclismo, el deporte liderado por su esposo, "Juan-Ra"; al todavía elitista tenis (en noviembre se inauguran las canchas públicas); al últimamente exitoso, pero nunca ponderado frontenis de "Cori" Peraza; al siempre vilipendiado futbol soccer.

También entran en la "polla" la sufrida y cada vez más costosa natación y el atletismo del querido y a veces odiado Sergio Leyva. Salvo la carrera, que tiene realizándose desde hace 60 años y no cobrará registro, las demás disciplinas retoman una añeja tradición y tendrán la oportunidad de cobrar sus prerrogativas. ¡Ajúa!

La del estribo. Pese a la calidad, pobre fue la asistencia que caracterizó el circuito ciclista en la zigzagueante Juan Pablo. Un argumento hubo para desalentar: los gravosos 100 pesos de registro. No tardaría "Juan-Ra" en esgrimir: es para 'gastos de logística". Ajá.