Conéctate a El Debate

O conéctate con...

Usuarios registrados

Cancelar

* 'House of Cards' (Región 4) *Josefina y la frontera

CAMPOS ELÍSEOS

Kevin Spacey tomó su teléfono y se sacó una selfie en el Tianguis Turístico 2014 con Enrique Peña Nieto.

Fue nota instantánea. El actor escribió, en su cuenta de Twitter que estaba con un presidente "real"; EPN, con humor, escribió que no revelaría nada de la tercera temporada de House of Cards. Seguro ni sabe: hay secretos de Estado y en una categoría aparte, cómo sigue la serie.

House of Cards es una serie que ha roto paradigmas en el mundo. No sólo por su contenido —que es excelente: una escalofriante lección de política y traición sin límites— sino por su distribución: sólo se puede ver por Netflix, un servicio de suscripción online. En ella Spacey hace uno de los mejores personajes de su de por sí fructífera carrera: Francis Underwood, un congresista que va quitando de su camino adversarios hasta llegar a la Casa Blanca.

No me quedé con las ganas y comencé a hacer un sondeo en Twitter. Si se hiciera un House of Cards a la mexicana, ¿qué político sería su protagonista?

Por mucho ganó Manlio Fabio Beltrones, seguido por Carlos Salinas de Gortari, José Córdoba Montoya, Emilio Gamboa Patrón y una mención para Manuel Camacho y Javier Lozano.

Eso sí, nadie ve a una Claire Underwood, la ambiciosísima —y guapa— pareja de Francis, quien es su socia. Algunas menciones por ahí a Martha Sahagún y una no merecida a Margarita Zavala. ¿Será que la única que más o menos merecería ciertas semejanzas fue Rosa Luz Alegría, amante del presidente en tiempos de López Portillo?

Doug Stamper (el operador de Underwood quien le guarda, hasta ahora lealtad total) me queda claro que hay muchos; Peter Russos, también: las víctimas de la ambición de poder de alguien más. ¿Zoe Barnes? ¿La reportera que se acerca a Underwood y se vuelve su amante para escalar en su carrera, pero que acaba muerta a manos de su mismo informante?

Alejandro Rosas, un historiador me respondió que nadie en México tenía el nivel de Underwood; quizá tiene razón. Me pareció curioso que nadie mencionara a Ernesto Zedillo…

Curiosa elección de Josefina Vázquez Mota de presentar su libro El sueño que unió la frontera. Mexicanos que triunfan en Estados Unidos, justo ayer, a 10 días de la elección del presidente Nacional del PAN. También por algo ha de ser.

Lo cierto es que no le falta convocatoria plural. En el Club de Industriales lo mismo estuvieron sentados Cecilia Romero que Cecilia Soto; Salvador Abascal que Patricia Mercado; Gerardo Gutiérrez Candiani que Angélica Fuentes. Isabel Miranda de Wallace y René Juárez Cisneros; Juan Pablo Castañón y el ajonjolí de todísimos los moles, Antonio Chedraui.

No fueron ni Cordero ni Madero, pero sí otro candidato a presidente de un partido: Carlos Navarrete y Jorge Zermeño…

Y Sergio Sarmiento, uno de los panelistas contó que él mismo trabajó en Estados Unidos, sin papeles de "janitor", limpiando un edificio.

El libro es una serie de entrevistas personales a mexicanos que han triunfado en EU y que no son pocos. La misma Vázquez Mota dio datos: 33 millones se reconocen mexicanos y juntos podrían hacer la 13a. economía del mundo con un millón de negocios. Juntos mantienen a 1 millón 300 mil hogares en México.

"Los invito a que los méxico-americanos no se sienten ni de aquí ni de allá; sino de aquí y de allá", dijo.

Esa es la clave y a lo que Josefina ha decidido apostar en los próximos años. Tras perder la Presidencia, pudo haber sido líder del PAN y decidió no hacerlo. Su apuesta va para allá: no de embajadora, pero sí en ese trabajo. En una Fundación que ya tiene o… algo más que anunciaría pronto.

Y podría, con su libro hacer un programa de tv y una película. Ya tiene ofertas.

Son buenas fechas para ver cine nacional con temáticas fuertes y actuales. A partir de hoy, con el estreno de La Jaula de Oro, estarán tres en la cartelera de manera simultánea: César Chávez, el mexicano que desafió a Estados Unidos, de Diego Luna; y Obediencia Perfecta, de Luis Urquiza, basado en la vida de Marcial Maciel e interpretada por Juan Manuel Bernal, y ahora a la cinta del español- mexicano (adoptó nuestra nacionalidad) Diego Quemada-Diez, quien fue indocumentado en EU y en 8 años recopiló 600 testimonios para su ópera prima La Jaula de Oro.

Esta película no es un documental, sino que Quemada-Diez utilizó las historias contadas por los migrantes —incluso a bordo de la "Bestia", ese tren que cruza el país— para ser contados a través de los ojos de 4 niños que viajan y que son interpretados por actores, hasta antes de hacer esta película, no profesionales.

La apuesta de que los mexicanos —y los mexicoamericanos— no estamos representados como deberíamos en el cine y que hay un segmento del mercado interesante para cualquier productor es un hecho. Veremos cómo les va en taquilla…pero también el hecho de que se exhiba en tantos lados quiere decir lo de siempre: una historia bien contada es siempre de interés.

En la edición on line, el Operativo para Tamaulipas, en martes 13, qué pasa en Michoacán y el jueves movido.

[email protected]