Conéctate a El Debate

O conéctate con...

Usuarios registrados

Cancelar

* Juárez: Sí, si son VIP * Que ya llegó, ya está aquí

AMANECER DEPORTIVO

Bien para el deporte, bien para el deportista. Pero, ¿en qué estriba la base del éxito que ha convertido a los consejeros del (VIP) Centro Deportivo y Recreativo Benito Juárez en un poder casi monárquico dentro de la burocracia del deporte local?

Desde que la elite empresarial porteña fincó (allá por el ya lejano 2001) sus reales en la otrora Unidad Juárez, no solo no ha habido fuerzas ajenas que ni siquiera la han rasguñado, sino que su incursión allí se gestó con una lozanía que, poco a poco, fue convirtiéndose en una realeza edificada –o abrazada– por el poder en turno.

Presidentes municipales van y vienen, y lo que ahora se conoce como el emporio más exitoso en la estructura –sobre todo en materia de infraestructura– sigue tan erguido como campante.

¿En qué estriba su notoriedad? Desde diversas trincheras gubernamentales, el Deportivo Juárez ha recibido carretadas de recursos que se han aplicado –así parece– en la creación, mejoramiento y mantenimiento de sus múltiples y cada vez más renovados espacios. No es la primera vez que exhibo el poderío de su fracción.

El trato que de la esfera gubernamental ha recibido dista del que, por ejemplo, percibe con tantos regateos la misma Dirección del Deporte que debe de hacer de tripas corazón para atender a un universo de deportistas de más de 25 disciplinas, dotar de uniformes y demás rituales a los seleccionados que cada año van a la Olimpiada Estatal y, por si faltara algo, mantener la nómina de su cada vez más abultada y hasta ineficiente burocracia.

Ayer que acudí nuevamente a un protocolo del Juárez confirmé la supremacía de que hace gala...pese a quién le pese el alcázar.

El alcalde en turno, Carlos Felton (en otras ocasiones lo han hecho Jorge Pasos, hoy regidor; "Cayito" Ramírez, en el trienio de la locura, e Higuera, una y otra vez), apadrinó el arranque de una obra secundaria, pero de importancia mayor porque el municipio otorgó íntegramente –y sin chistar– el millón 440 mil pesos que se le inyectarán. Y se anunció que vendrán más partidas para otras obras.

Para beneplácito de unos, reclamos de otros, muchos de estos cheques se han dado ya en otras ocasiones –y para diversos rubros durante los últimos 10 años– con la prontitud de que se hace la misma petición. Precisamente en ello (gestión) estriba su fuerza. ¿Cuál es la base de este éxito para que la elite consiga lo mismo de particulares que de las arcas los recursos necesarios para algún proyecto con la celeridad y sin las trabas que otros enfrentarían?, ¿en que son empresarios-políticos, como Esperanza Kazuga y Eduardo Arce, o en que son capaces operadores financieros que saben de números, pero también de negociación, estrategias?

Bien para el deporte, bien para el deportista. ¿Y los demás?

¿La panacea? Mucho ruido ha levantado en los últimos días la posibilidad cada vez más cerca de que el proyecto del Instituto Municipal por el de la Dirección del Deporte se apruebe este jueves durante la sesión a la que ya fueron citados los sufridos regidores.

Digo yo: ¿la verdad es lo que realmente se ocupa? ¿O es que se requiere de visión, dinamismo y capacidad de gestión, que no hay?