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* ¿Pasará el comodato? * ¿Vocero o directivo?

AMANECER DEPORTIVO

Si el alcalde Carlos Felton ve con buenos ojos y finalmente aprueba el proyecto que le presentarán el próximo miércoles, Bravos de Mazatlán estaría en la antesala de conseguir lo que ninguna institución o club en el deporte de Mazatlán: el comodato del pomposamente llamado Estadio Olímpico Sahop.

Lo trascendental del asunto será, sin embargo, la reticencia (o resistencia) que la gestión de la directiva del club pueda encontrar a su paso por uno de los inmuebles más socorridos por el deportista.

Hace años -aún fresca está en la mente de cada quien-, la UAS gestionó, con gran aplomo e insistencia ante el entonces presidente municipal Alejandro Camacho (1996-98), la entrega en comodato del estadio bajo el mismo argumento que Bravos: hacer un escenario digno con una inversión capaz de "revolucionar" no solo la práctica de allí, sino también el rostro del ya céntrico reducto.

Pero en los primeros escarceos, la bitachera se espolvoreó y pronto se armó lo que no tardaría en conocerse como un "frente común" que, liderado por Cesáreo Álvarez, era conformado por atletas, basquetbolistas, futbolistas, frontenistas y beisbolistas -ramas que en ese tiempo eran la razón de ser-, además de colonos y alguno que otro despistado agitador que solo llegaba a hacer bola.

Fue tan reacia e indócil la postura de las huestes "alvaristas" que el proyecto universitario no solo se quedó "pa' mejor ocasión", sino que el entonces alcalde reculó en su pretensión de dar el contrato por determinado tiempo, y ya nadie más intentó buscar tan semejante barbaridad. La oposición temía que, con el (frustrado) comodato, la UAS se fuera a apropiar y dejara a un lado a la comunidad que no fuera propiamente "uaseña". La rebelión se impuso.

¿Reedición 2014? Ahora que la intención se retoma, el fantasma de la repulsa (¿o intransigencia?) vuelve a asomarse por los rumbos de la Sahop misma. Y aunque la naciente directiva de Bravos plantea un Plan A (Sahop) y otro B (estadio propio), es en el primero donde todas sus esperanzas se cifran y donde todas sus fuerzas están realmente depositadas. Pero dependerá también de Felton. Cuando el próximo miércoles acudan con él al despacho presidencial, el club llevará no solo un plan que, de entrada, convenza y seduzca, sino también un amuleto para la buena suerte.

Consciente de que en todos lados hay obstinación, Gerardo Tirado -dueño de Bravos- asegura que están preparados para ir a convencer a esa gente que, tal vez, "no tenga visión de futuro" y que teme que, con el eventual contrato, las puertas quedarán cerradas.

"No hay tal -me dice-. Solo habría nuevas reglas, y para bien".

¿Vocero o directivo? Y, a propósito de Bravos (ya que andamos encarrilados en el tema), hay una duda que me carcome. ¿Es vocero o directivo quien hasta el 31 de diciembre pasado fue jefe del deporte mazatleco, Víctor Barboza? Pregunto porque en las últimas conferencias de prensa de Bravos ha tenido un papel protagónico y, se supone, que el vocero es el que menos habla. ¿Pensará que aún sigue siendo el titular de la DMD? Es pregunta.