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* Todos lloran cuando pierden

BAJO LA LUPA

Notable mejoría presentaron por los árbitros mexicanos en la fecha cuatro del torneo. La verdad, no sé que pueda pasar en el mes de enero, pero pareciera que arrancan en neutral. Quizá se relajen o puede darse el caso de que el bacalao, los romeritos y el pavo, aunado a algunos tlapehues, disminuyan su rendimiento. Sea lo que fuere, que bueno que están de regreso y que esa sea la tónica para lo que viene.

Está de regreso Marco Antonio Rodríguez. Creo que la presión a que estuvo sometido previo a la designación del juez que representaría a México en la copa del mundo de Brasil desapareció y nos ha permitido ver la mejor versión de "chiquimarco". Su arbitraje en el Atlas ante América nos muestra que tenemos a un juez que merece toda la confianza en la justa mundialista.

El otro competidor, Roberto García Orozco, parece también liberado del stress que la competencia en pos de Brasil 2014 le generó. En el Cruz Azul ante Veracruz, independientemente que el partido no le exigió demasiado, mostró los tamaños y la jerarquía que lo pueden convertir en uno de los mejores nazarenos aztecas de los últimos años. Es joven y no sería raro verlo como estelar en el próximo mundial, aunque para ello tenga que trabajar duro cuatro largos años.

Increíble lo que pasa en el futbol mexicano. En el inicio del torneo, Ricardo Ferreti, exitosísimo entrenador de planteles millonarios, acusa al arbitraje de favorecer al América con su hoy famosa frase de que el equipo de Coapa, juega con 12. Tras ser citado por los jueces de la comisión disciplinaria, afirma que todo fue un dicho futbolero y que los fe negro, son sus amigos. Nada más fue multado.

Hoy atraviesa por el peor inicio en su carrera como entrenador y corre el riesgo de ser despedido ignominiosamente. Perdió ante Pumas, quizá el peor equipo en este momento del torneo pero el rival no alineó con 12… Su equipo jugó con 10 fruto de la absurda expulsión de José Rivas, la "palmera", por pegarle tremendo codazo en el rostro al "pikolín" Marco Antonio Palacios. Ahora el "tuca" se quedó calladito.

Otro caso es el de Rubén Omar Romano. Frecuente cuestionador del arbitraje, perdió una ventaja de 2 por 0 para acabar cayendo, en casa, ante Jaguares. Me encantaría ver al árbitro suplente correr hacia él, minuto 90, para reclamarle acremente cómo pudo perder de esa manera la ventaja sin meter ni las manos. No cabe duda que en el futbol, las culpas están tremendamente mal repartidas.

Hablando de expulsiones absurdas, Uriel Álvarez se hace echar increíblemente cuando su equipo ganaba y termina siendo factor para la remontada chiapaneca. Qué fácil es hablar de arbitraje cuando hay irresponsabilidades de este tipo. Ojalá reconozcan las fallas disciplinarias. Todos lloran cuando pierden.