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* Un juego especial

RUIDOS DEL DUGOUT

De todos los encuentros que nos han tocado trabajar en transmisiones de ligas mayores o en México, creo que el del miércoles en San Francisco ha sido la demostración más dominante que me ha tocado ver de un pítcher.

Tim Lincecum le volvió a repetir el "truco" a los Padres al dejarlos sin hit ni carrera 11 meses después de haber logrado la misma clase de hazaña, aunque en escenario distinto, pues el juego del 13 de julio de 2013 se celebró en Petco Park, de San Diego.

Pero este juego fue muy diferente al del año anterior, pues en su propia casa, con lleno completo en AT&T Park, el tipo lució sumamente controlado.

Y digo que es el más dominante que he visto porque no hubo un solo batazo fuerte ni atrapada que lo salvara. Lo suyo fue malos contactos o ponches.

No podemos decir que fue un juego raro para él, pues Lincecum es un pítcher estrella. Su recta ya no ronda las 96-98 millas por hora del pasado y batalla para encontrar la zona de strike, pero cuando los lanzamientos llegan a obedecerle puede lograr tirar joyas como la del miércoles.

"Estuvo tirando afuera para que le buscaran pitcheos. Fue inteligente, de repente se metía a la zona de strike con un cambio de velocidad, slider, dominó las esquinas y anduvo bajito todo el tiempo", me comentó al terminar el juego el compañero analista de juegos por televisión y radio de los Padres, el exjugador venezolano Carlos Hernández.

Eric Junge, exlanzador y scout de avanzada, me dijo que el mejor pitcheo para el hombre del momento de los Gigantes fue el slider, porque estaba preparando con cambio y tenedor y de repente mandaba su disparo "patinador" para acabar con los rivales.

Lincecum es apenas el segundo pítcher en la historia que tira dos juegos sin hit ni carrera al mismo club. Tuvieron que pasar más de 100 años para ver algo similar a lo de Addie Joss, quien en 1908 y 1910 lanzó el doble cero ante el mismo plantel de los Medias Blancas.

Es además el juego 16 de este tipo para la franquicia de los Gigantes, y es el derecho ganador de dos premios Cy Young el segundo pítcher de la organización con dos juegos sin hit. Christy Matthewson, hace más de 80 años, había conseguido esto que ahora hace Lincecum.

El momento especial lo complementó conectando dos hits en tres turnos. Rick Wise, en 1971, pegó dos hits en su juego sin hit lanzando para Phillies. Él había sido el caso más reciente de un pítcher que lanzando de forma magistral colaboraba con el bate con dos incogibles cuando menos.

113 lanzamientos ocupó el gran Lincecum para cincelar su obra. Apenas fueron 48 rectas lo que indica la forma tan extraordinaria de tirar. Regaló solamente una base por bolas a Chase Headley en la segunda entrada. Fue el único hombre que se le embasó.